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Date
7 Sep 2009(13:07:35)


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Hay quienes lo hacen voluntariamente para exhibirse. Pero hay muchas fotos y filmaciones tomadas de manera clandestina. Y están las venganzas contra las ex parejas. El porno no profesional es el material hot que más cotiza en la web. Así sean de famosos como Wanda Nara o ignotos como las maestras correntinas. Hay sitios especializados y fanáticos irremediables

Las venganzas amorosas están cambiando a la web y viceversa. Los posibles cruces entre la comunicación masiva y la (inter)personal reavivaron las fantasías del voyeur, cuyo ojo entrenado encuentra placer en esas imágenes de bajo pixelaje, filmadas desde lejos o demasiado cerca a veces. Esta nueva estética de lo real se reparte hoy entre el desprejuicio del exhibicionismo y la morbosidad de los videos “dedicados”, cámaras espías y extorsiones. “Son lo más buscados” dice a Página/12 David de supergatitas.com, un sitio pionero en fotos y videos caseros que desvela a Rosario desde hace ocho años. “Y la industria pornográfica lo sabe –-explica–, pero es lo más complicado de publicar, por temas legales obviamente.” Para el joven webmaster, que este furor llegase a los medios tradicionales era inevitable: “¿Es lo mismo que te digan en un programa de chimentos que Wanda Nara salió teniendo sexo oral, que ver el video en un sitio web sin censura?”.

En línea desde Punta del Este, la abogada de varias modelos y actrices caídas en la red reconoce que “legislar en Internet es como tratar de ordenar los peces en el mar”. Una vez que el material entra en la webesfera, donde conviven todos los contenidos disponibles de Internet, sólo es cuestión de divulgarlo. “Ese es el efecto multiplicador del daño”, destaca la doctora Ana Rosenfeld, que lleva adelante el litigio por una reinvindicación millonaria para Luciana Salazar, luego de que el programa de Viviana Canosa presentase un supuesto “video casero” de la sobrina de Palito Ortega. En los foros juran y perjuran que en verdad se trata de la actriz porno Brittany Andrews.



La reina de Internet

“El atractivo y el morbo que despertó Keira en la gente fue impresionante. Logramos contactarla y fuimos los únicos que pudimos hacerle fotos profesionales, llegó a ser tapa nuestra en diciembre de 2006”, repasa Felipe Viñals, el director de Maxim, por lejos la revista para hombres más vendida de la Argentina. Las fotos de la cola de Keira Agustina habían aparecido un año antes en un sitio español llamado supertanga.com, luego de que la chica perdiese una apuesta con una amiga. “Se me fue de las manos”, repitió ella al hablar de las imágenes que llevaron al locutor estadounidense Howard Stern a gritar que se trataba del “mejor culo del mundo”. Su cara apenas aparece en algunas fotos.

“Hoy Internet es una bolsa de trabajo”, confiesa Viñals. De hecho, Keira recibió ofertas millonarias para salir en la televisión española o dedicarse enteramente al mercado porno. Pero se negó, desde el principio. La joven veinteañera tiene otros planes para su vida, aunque todavía contesta algunos de los miles de mails que le escriben sus fans. La irrupción de “la reina de Internet” dejó al descubierto un incipiente mercado amateur que circula de fotoblog en fotoblog. “Desde el 2005 hay una efervescencia de lo amateur”, confirma el editor, que se ha llevado más de un chasco mientras reclutaba en la web: “Entré varias veces a ‘mostrá lo tuyo’, en psicofxp.com y ves un montón de pibas que se sacan fotos mostrando cola o tetas. Las contacté y después cuando les vi la cara eran horribles”.

Sin embargo, Viñals sigue fiel a su público y continúa buscando a la sucesora de Keira; asegura que la buena predisposición de quienes comparten sus intimidades ayuda: “Me parece que el espíritu exhibicionista estaba latente y la tecnología lo destapó”. Por eso, incentiva la participación de las chicas amateurs con las salvedades del caso: “Chequeo, recontrachequeo que ninguna sea menor de edad. Si vos publicás su foto estás adentro también”.



Altapendeja.com

“Yo subí una foto... que encontré... pero después me di cuenta que ya estaba. Robando fotos conseguía acceso gold. Y luego me sentí arrepentido, quizás contribuí a que cerraran. Era la mejor página, decían todo sin mostrar nada.” La confesión corre por parte de uno de los miles de usuarios de Altapendeja.com, cerrado en noviembre pasado por una avalancha de pedidos de baja de fotos robadas. “Por suerte, guardé como 2000 fotos de ahí”, festejó otro usario (llegaron a publicar unas 200.000). Su creador, Alejandro Sena, explica que el sitio es “un medio por el cual terceros publican su contenido; queda en el tercero la responsabilidad sobre el mismo y el medio, a lo sumo puede tener problemas por derecho de autor, pero por lo general el responsable del mismo es quien lo envía”.

En Altapendeja.com aceptaban 1 de cada 300 fotos. Muchas chicas mandaban la suya tentando distinta suerte. En general, resume Sena, lo hacían para ver qué piensan y escriben de ella los usuarios o qué puntaje le ponen, etc... “y quieren que quede ahí, quizás ni siquiera muestran la cara (ahí sí jode el ‘escrache’), pero a otras chicas no les importa, para ellas no es un escrache que sus compañeros o amigos vean sus fotos sensuales. El segundo caso es el que está más avanzado, más libre, más acorde a lo que va a venir”.

Otros webmasters reconocen que muchas de las fotos amateurs que reciben vienen de fotologs personales o del chat. Que descartan a cualquier menor de edad, pero se complica contrastar de dónde proviene y si hay consentimiento. “Mientras no esté efectiva la firma digital es imposible que se pueda autorizar la publicación de un material privado”, acota Henoch Aguiar, de la cátedra de Legislación comparada de la comunicación, de la Universidad de Buenos Aires, quien acusa de “falta de prudencia” a los webmasters. “Internet es un medio de comunicación como cualquier otro –deduce el catedrático–, la intimidad debe ser protegida independientemente del medio. Es horizontal.”



Darknet

Hace algunos años, un brillante asesor de marketing llevó potes de una fina crema para manos ante los directivos de una fábrica de mayonesa. Los convenció de que cambiar el envase, aunque resultara más caro que el contenido, iba a recategorizar el producto. Fue un éxito. Eso mismo busca hoy buena parte de la industria pornoweb mediante la venta de videos de cámara de vigilancia que captan a oficinistas haciendo “horas extras” o parejas que se ponen melosas en un estacionamiento. El contenido es, ante todo, la forma o la ficción que rodea a las y los protagonistas “ocasionales”.

“Hasta el canal Venus tiene contenidos amateurs ahora... Hay muchos que tratan de imitar, pero en general son muy alevosos, la gente se da cuenta que no son de verdad”, comenta David, de supergatitas.com. Uno creería que nada podría madrugar a este joven que acaba de publicar en su sitio una filmación hecha por dos pibes que se enfiestaron con la madre de un compañero de colegio. Sin embargo, este webmaster dice estar sorprendido por dos nuevas tendencias: los espías y las extorsiones.

“Podés creer que se mandan con un bolsito con cámara, se paran frente a un probador y lo apoyan en el piso y filman desde ahí. Usan el mismo sistema en las escaleras mecánicas para filmar a las minas que suben, a veces hasta le pagan a una mina para que se meta con el bolso en el vestuario”, comenta David desde Rosario, cuna y caldo de cultivo del proyecto. La aparición de los “ciberdelincuentes”, afirma, es producto de la popularidad de las páginas como la suya: “Antes te decían ‘mirá que si no me das tanta plata le mando estas fotos a tu señora en una carta’. Ahora te dicen, ‘mirá que si no me das tanta plata, publico tus fotos en Supergatitas’. Se modernizó el delito, la diferencia es que nosotros podemos no publicar esas fotos, pero hay 1000 sitios más donde sí se puede publicar”. En la era digital, el celular con cámara parece más filoso que el cuchillo; de hecho, su uso ya se ha restringido en los vestuarios de algunos gimnasios porteños.

“Hoy por hoy –agrega el webmaster–, éstos son los videos que más gustan.” La popularidad del sitio, cuyo pico de 35 mil visitas está entre el lunes y miércoles de cada semana, cuando se renuevan los contenidos, va en aumento. La empleada del sexshop donde se venden las recopilaciones de fotos y videos de “supergatitas” dice que “hasta las chicas lo miran para ver si conocen a alguien” (tienen dos CD y cuestan 45 pesos cada uno). “Acá en Rosario la conoce todo el mundo, se va renovando. Siempre ves a alguien y decís, ‘a ésta la vi en un par de boliches’. Es toda gente de Rosario y alrededores.”



Imagen y semejanza

Al chico que filmó con su celular el famoso video de Wanda Nara no le tembló la mano. Desbarató la paradoja del observador. “Es director de cine”, bromearon en algunos foros. Viñals, el editor de Maxim, entiende que la obsesión por registrar y mostrar a veces linda el patetismo: “A veces entro a los share sites como poringa.com y me fijo en el top. Ahí ves a flacos garchando con una mina que están más preocupados por filmar que por garchar”. Estas prácticas no son nuevas para la sexóloga Virginia Martínez Verdier, porque “después de todo sexualmente no hay demasiadas cosas para hacer”. Lo único que realmente le preocupa es el negocio detrás del exhibicionismo, “hecho a expensas de chicas que creen que son transgresoras, cuando en realidad terminan siendo un objeto de consumo”.

El fenómeno amateur no parece propio de una generación sino de esos extraños en la multitud que miran amparados en el anonimato. “Como si fuera una manera de apropiarse de lo que estaba afuera”, agrega Martínez Verdier. “Mientras lo amateur se mantenga real va a generar un cambio en el imaginario. Al menos, es más rico que el porno comercial”, explica. Sena, de Altapendeja.com cree lo mismo: “Después de todo, esas minas esculturales que ves en televisión hacen lo mismo que vos hacés con tu pareja, ni más ni menos”.

Mientras tanto, el contenido amateur inunda los portales nuke, donde era tan habitual el tráfico de películas y revistas pornos como el cambio de ubicación para protegerse de las acciones legales por violación de la propiedad intelectual. Se sigue pirateando, pero el usuario alterna entre consumir o subir sus fotos o videos caseros en la webesfera, con o sin consentimiento de las personas involucradas... Fue así que Chachi Tedesco voló sin escalas de High School Musical al teatro de revistas y Wanda Nara dejó de ser “la eterna virgen”. Las maestras correntinas defendieron en vano su derecho a la intimidad, la política de Internet es la del daño consumado. Por eso, una de ellas desafió a su pueblo: “En Saladas, el que se anime que tire la primera piedra”.
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