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Author
Gastón Monge EnLíneaDIRECTA

Date
7 Feb 2018(17:51:30)




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-Dice que son igual de vulnerables que cualquier ciudadano.

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El asesinato de dos sacerdotes de Guerrero, ocurrido hace unos días, es un signo de la violencia que existe en México, y un hecho lamentable para la Iglesia Católica, dijo el obispo de Nuevo Laredo, Enrique Sánchez Martínez, un hecho que coincidió con el arribo del nuevo arzobispo de la ciudad de México, cardenal Carlos Aguiar Retes.

“Esta fue la noticia principal, ya que estábamos más de cien obispos en la celebración, y en el ambiente se sentía la pérdida de estos dos sacerdotes, y esto no es más que un síntoma y un signo de lo que sucede en el país”, lamentó.

Con este doble homicidio de dos sacerdotes católicos, suman siete los homicidios de religiosos en el curso de los dos últimos años, situación que preocupa a la Iglesia Católica y a los sacerdotes en particular, los que de acuerdo al obispo de esta ciudad, son tan vulnerables a la inseguridad, como cualquier ciudadano.

“No nos escapamos al igual que el gremio de los periodistas que ha sufrido bastante estos años…y también nosotros que estaos en un país en el que faltan garantías de seguridad, porque somos vulnerables, y hace años me asaltaron y me secuestraron por unas horas, cuando era obispo auxiliar de Durango”, recordó.

Reiteró que la delincuencia en el país tiene sus propios objetivos, y que siguen con una forma particular de vivir siguiendo a sus intereses de grupo, por lo que manifestó ya estar curado en salud de este tipo de eventos, aunque dijo que se debe tener precaución y responsabilidad, ya que los sacerdotes están expuestos a ello, como cualquier ciudadano.

Por ello señaló que la conversión es para todos, ya que se requiere hacer una revisión de la vida para llegar a la conversión, tema que será tratado la próxima semana cuando inicie la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza.


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