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5 Abr 2019(05:44:29)




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La diabetes es una condición crónica que si no se controla puede generar complicaciones irreversibles, sin embargo, es posible tratarla de manera que los pacientes tengan una excelente calidad de vida, al igual que las personas que no viven con esta condición.

En cuanto a diabetes infantil, es preciso hacer una diferenciación: generalmente se le conoce así a la diabetes tipo 1, ya que suele diagnosticarse en edades tempranas.

En este tipo de diabetes las defensas del propio organismo (sistema inmune) destruyen las células beta del páncreas. Al no haber una producción de insulina en el organismo, es necesario sustituirla de manera externa. Hasta épocas recientes, la diabetes tipo 2 ha atacado severamente el segmento infantil de la población debido a la alimentación inadecuada, sedentarismo, entre otros factores, lo que se ha convertido en una alarmante emergencia de salud en el país.

En ambos casos se debe tomar acción inmediata una vez diagnosticada la diabetes, para mantenerla bajo control y evitar complicaciones, siempre de la mano del médico tratante y profesionales de la salud para lograr el éxito deseado. La insulinización temprana es primordial para lograr este control, ya que está demostrado científicamente que la insulina es el tratamiento óptimo para el cuidado de la diabetes, y hasta el día de hoy, la manera más accesible de administrarla es por medio de inyecciones.

De inmediato surgen dudas como: ¿Es seguro para los niños? ¿Cómo debe aplicarse? ¿Será difícil adquirir esta nueva disciplina?

La Lic. Jacqueline Alcántara, Educadora en Diabetes de BD Ultra Fine explica:

La aplicación de insulina de manera inyectada es totalmente segura para los niños, al igual que para todo paciente en general. Al ser una práctica que los acompañará toda su vida (y probablemente las inyecciones sean necesarias varias veces al día) se necesitarán herramientas seguras, únicas y confiables para que la experiencia sea más precisa y cómoda. Los expertos recomiendan utilizar agujas de 6mm en jeringa convencional y 4mm para dispositivos tipo pluma. Al ser las agujas más cortas que existen, garantizan que la insulina se deposite en el tejido subcutáneo (que es donde debe actuar) además de que resultan menos intimidantes para el paciente. Las agujas de 4mm cuentan con tecnología PentaPoint, lo que significa que tiene un corte de 5 biseles en la punta. Esto se traduce para el paciente en una importante reducción de percepción en la piel cuando se introduce la aguja, muy importante para el sector infantil ya que fomenta la adherencia al tratamiento.

La insulina debe aplicarse bajo una técnica de inyección correcta para que el tratamiento sea aprovechado al máximo. Para esto es necesaria la asesoría del profesional de la salud ya que depende mucho de la edad del niño cómo debe ser administrada, conforme vaya creciendo, la técnica puede ir modificándose. Por ejemplo, puede variar si se necesita o no hacer un pliegue en la piel al momento de la inyección. Sin embargo, sí existen reglas generales como rotar los sitios de inyección, los cuales son glúteo, muslo (parte externa), abdomen (de 2 a 3 dedos de distancia del ombligo) y brazo (parte superior trasera). Aún dentro del mismo sitio, cada punción debe estar separada una de otra por un dedo de distancia. Además, es muy importante no reutilizar las agujas, están diseñadas para un sólo uso, ya que la mala práctica de volver a usarlas puede modificar las dosis de insulina, hacer daños en la piel, entre otros riesgos.

Esta nueva disciplina adquirida, así como un nuevo estilo de vida saludable, es más fácil de asumir con paciencia y constancia si todos los involucrados participan de manera optimista. En cuanto a la alimentación saludable y el ejercicio, el estilo de vida de una persona que vive con diabetes es el ejemplo de hábitos saludables que todos deberíamos tener. Los pequeños han demostrado ser los mejores pacientes en cuanto a aplicación de insulina inyectada, adoptan muy bien todos los frentes del tratamiento, son muy disciplinados con sus nuevos hábitos y son un excelente ejemplo para todos. Podemos aprender mucho de ellos.

“Los niños que viven con diabetes pueden crecer y desarrollarse de manera plena como cualquier otra persona que no viva con esta condición si se mantiene la glucosa bajo control. Si se acompaña el tratamiento de insulina con alimentación balanceada, activación física y monitoreos frecuentes, el pronóstico será mucho mejor. Son los adultos que están a su cuidado quienes deben prestar mayor enfásis en esto, pues como tomadores de decisiones, mientras mejor informados y más involucrados estén, mejores acciones se llevarán a cabo”, concluye Alcántara.

En el marco del Día del Niño, se debe concientizar sobre el problema que representa la diabetes infantil en México, cómo atenderla y cómo evitar complicaciones para que los niños continúen su crecimiento de manera saludable y feliz.

Fuente:
cronica.com.mx
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