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Date
7 Jul 2019(12:42:06)


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En la ilusión de algunos varones todavía prevalece el anhelo de que sus hijas jamás se enteren de qué se trata la sexualidad.

De este grupo de papás, unos se niegan a aceptar que sus niñas han dejado de serlo, o que algún día esto sucederá, pues olvidan que en la actualidad la vida sexual de las adolescentes comienza en promedio a los 15 años. Por otra parte, hay padres de familia que pese a asumir el desarrollo natural de sus hijas, por cuestiones morales, de tabú o pena, omiten hablar acerca de embarazo adolescente, infecciones de transmisión sexual, diversidad sexual, entre otros temas.

A este sector de la actual familia mexicana, se agregan los progenitores que no establecen vínculos con su descendencia, hogares en los que asuntos como la sexualidad son relegados al igual que la educación, la alimentación balanceada y el autocuidado.

Cualquiera que haya sido el caso de la utopía paternal, el resultado y las consecuencias han sido las mismas: México ocupa el primer lugar en embarazo adolescente entre los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ya que estima que al año ocurren 340 mil nacimientos en mujeres menores a 19 años de edad.

Al ver a un creciente número de niñas que juegan a la casita, siendo los muñecos sus propios hijos, la Secretaría de Salud implementó desde 2015, la Norma Oficial Mexicana 47 con la que faculta a los mexicanos de 10 a 19 años de edad para que puedan pedir condones y anticonceptivos en los centros públicos de salud sin que alguno de sus padres tenga que estar presente.

Cuando la crianza se da en solitario, o en pareja, y se omite hablar de sexualidad, estos huecos en la formación de los hijos se arrastran hasta la vida adulta, por lo que factores de riesgo como múltiples parejas, relaciones sexuales con alcohol y sin condón, entre otras, además de asociarse con el embarazo no deseado, también involucran infecciones de transmisión sexual.

Acorde con la encuesta Piensa acerca de tus necesidades de anticoncepción (Tanco, por sus siglas en inglés) implementada por el área de Mujeres Innovadoras de la empresa farmacéutica Bayer, de una muestra de 8 mil mujeres de 14 países, se encontró que la mitad usó anticonceptivos de emergencia, y que de este 50 por ciento, un total de mil 200 damas ingirieron la píldora del día después más de dos veces a causa de problemas de cumplimiento con el anticonceptivo regular.

Para que la mujer no tenga que recordar que tiene que tomar la píldora, la industria farmacéutica ha desarrollado diferentes métodos que al colocarse en alguna parte del cuerpo, suministran de manera constante e ininterrumpida cierta cantidad de hormonas con las que se inhibe la concepción; por ejemplo: parches, implantes, anillo vaginal, entre otros.

A esta oferta de anticonceptivos se suma el Sistema Intrauterino (SIU) que suministra la hormona Levonorgestrel, que de acuerdo con la empresa farmacéutica, ofrece una protección de cinco años con un perfil de seguridad del 99.8 por ciento. Esto quiere decir que la usuaria no tendrá que ocuparse de su método anticonceptivo y que podrá atender libremente a sus tareas diarias.

De dilemas e indiferencias. Aunque cada vez son menos, en los hogares de México aún hay familias que prefieren no utilizar anticonceptivos de tipo hormonal y prefieren repasar las clases de anatomía para recordar cuáles son los días de mayor fecundidad, combinando el método del ritmo con un condón.

Esto además de obligar a la pareja, si no por lo menos a la mujer, a hacerse responsable, también le permite ejercer su sexualidad acorde con los planes que tenga, pues si lo que desea es concebir, sabrá cuándo puede hacerlo; por el contrario, si no es así estará consciente de que el uso del condón no puede tener margen de error.

Otro de los argumentos por los que estas familias prefieren no usar anticonceptivos hormonales es porque se dice, causan infertilidad, problema que es creciente en las parejas de México; al respecto, la doctora Josefina Lira Plascencia, Presidente del Colegio Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia descartó esta aseveración.

De acuerdo con la especialista, todos los anticonceptivos van a tener riesgo de infertilidad si la paciente no tiene cuidado con la adquisición de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), en este sentido, la doctora Lira Plascencia apuntó que son (las ITS) el principal motivo por el que la mujer no logre el embarazo. “En Estados Unidos la gonorrea y la clamidia son las principales causantes de enfermedad inflamatoria pélvica, la cual causa infertilidad. En el caso del SIU, si la paciente es sana y está libre de infecciones de transmisión sexual, se le quita el anticonceptivo y en un año logra quedar embarazada, así ocurre con 95 por ciento de las usuarias”, afirmó.

La Presidenta del Comego destacó que aun con el uso del anticonceptivo hormonal, ella recomienda a sus pacientes el uso del condón, pues explicó que este método de barrera es lo único que impide el contagio de una infección. “Hemos reducido la tasa de embarazos no deseados y esto se dio después de la implementación de la NOM47… aunque lo ideal sería que iniciaran su vida sexual hasta que estuvieran listas, aunque lo ideal sería que fuera sólo con una pareja, sabemos que no es así, por lo que la mejor vía es “proporcionar información”, concluye la ginecóloga Josefina Lira Plascencia.

Fuente:
cronica.com.mx
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