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24 Abr 2020(06:48:55)


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Christopher Doyon recibió a inicios de los años ochenta su primer kit, vía correo, para construir su primera computadora. Su curiosidad y ansias por descubrir más sobre los adelantos tecnológicos de la época lo llevaron a aprender a codificar y entender mejor en esos equipos con lo que hoy en día se pueden “derrumbar dictaduras” o hacer ataques complejos a empresas conectadas a internet como forma de protesta, lo que se llama hacktivismo.

Luego de años de descubrir el poder que puede tener una computadora conectada a internet y de pertenecer a algunas organizaciones como una milicia centrada en lo cibernético llamada Frente de Liberación del Pueblo (PLF), decidió, en 2008, unirse a unos de los grupos de hacktivismo más importantes del mundo: Anonymous, donde meses después se convertiría en uno de los miembros más influyentes, y después en un líder.

Por esos años, Doyon adoptó el seudónimo de Commander X (Comandante X), y de ahí una historia de ciberataques bajo la bandera del hacktivismo, persecuciones, encarcelamiento por parte del FBI, huir de Estados Unidos a Canadá por cinco años y, finalmente, llegar a México en 2017, donde este 28 de abril de 2020 por fin se convertirá en el primer estadunidense en ser “oficialmente” un refugiado político permanente bajo la bandera de perseguido político por hacktivismo, y el primero de su país en solicitarlo a México.

BUSCADO POR CÁRTELES


Cuando se le cuestiona sobre qué piensa de los hackers y los ciberterroristas, después de lo que ha experimentado, la duda entra. “Difícil de responder a esto. Los hackers son un resultado directo de la ley de la complejidad en expansión. A medida que el mundo que nos rodea se vuelve cada vez más complejo, habrá personas con muchas motivaciones diferentes que decidirán cambiar el sistema. La única solución para no hackear, tanto a nivel personal como social, es esta: irse a vivir a una cueva. De lo contrario, dado que los humanos tienden hacia sistemas cada vez más complejos, esperaría que los hackeos sean simplemente parte de la condición humana”.

Bajo su condición de líder de Anonymous, y teniendo la experiencia en vulnerar equipos y software, se le pregunta sobre si no ha sido tentado a trabajar para el crimen organizado en México, para los cárteles de la droga, si no lo buscaron para unirse a alguno de estos grupos a su llegada en 2017 al país.

Los hackers trabajan para el crimen organizado en todas partes del mundo. Este no es un problema específicamente mexicano. Para ser sincero, diría que hay muchos más hackers criminales en Rusia y China que en México, y la mayoría de los hackers en este país son políticos, no criminales.


Me contactaron para trabajar para los cárteles desde que ingresé a México. Cortésmente lo rechacé. Ellos insistieron. Les señalé los resultados probables de enfrentar a un hacker que con su equipo ha derrotado dictadores, y decidieron que todo estaba bien y me dejaron en paz. Ese fue el final de eso”.

Las respuestas siguen rápidas al comentarle que en México el gobierno esconde mucho a su gente en asuntos de fraude, corrupción, crimen organizado, y cómo es que un hacker puede luchar contra eso y dar “libertad” a un pueblo como el que lo ha adoptado.

Lo haces igual que todos los demás. México no está sólo en temas de corrupción. Entonces, haces lo que los hacktivistas en el mundo, como Anonymous y WikiLeaks, han enseñado. Robas su información y la colocas por todo Internet, de tal manera que nunca pueda desaparecer. Simple”.

Sobre si en su vida de hacktivista, y al tener acceso a documentos e información sensible, hay algo que fuera peligroso para su libertad, y que se sumara a su persecución, asegura que hay verdades descubiertas que buscan esconder los gobiernos.

Las Naciones de los Cinco Ojos, que durante mucho tiempo se creyó que eran un mito de los hackers, son reales, y los documentos de Edward Snowden también lo mostraron. Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda están involucrados en una conspiración secreta masiva para, literalmente, saber todo de su población y otros, en tiempo real. De hecho, esta organización se llama Five Eyes Alliance, y tienen un ojo aterrador en el logotipo de la pirámide tal como te lo imaginas, y están tratando de controlar y almacenar todos los datos digitales transmitidos en cualquier lugar del mundo, incluso aquí, en México.


Esta alianza es un imperio que abarca todo el mundo y la mayor amenaza para la libertad humana que jamás hayamos enfrentado. Son el enemigo supremo de la humanidad, y deben ser detenidos a cualquier precio”, dice.

Hoy el Commander X vive descansando en México, sigue con algunos temas de hacktivismo en sus sitios web y redes sociales, y para vivir escribe libros. “El siguiente es sobre qué mierda horrible es el FBI, se llama American Gestapo. Saldrá el 4 de julio”.



UN ARRIBO COMPLICADO


El Commander X toma asiento en un Starbucks, en San Miguel de Allende, Guanajuato, para escribir y platicar parte de su historia y su elección de México como su nuevo hogar.

Déjame ser muy claro. No hubo negociaciones secretas entre mi equipo y el gobierno mexicano para mi refugio. Como cortesía, el secretario de Asuntos Exteriores (en ese entonces Luis Videgaray) fue advertido el día antes de que ingresara al país, el 5 de noviembre de 2017. Pero no había una comunicación bidireccional entre mi equipo y cualquier funcionario del gobierno mexicano.


Creo que el gobierno de México me otorgó asilo político y me trató con cortesía durante mi ‘rendición’ debido a una campaña en internet, muy pública, que presionó al gobierno de México a hacer lo correcto cuando me entregue al Instituto Nacional de Migración (INM). En pocas palabras, cuando entré por esas puertas del INM, el mundo estaba mirando. Literalmente. Estábamos transmitiendo en vivo y también tenía un equipo de documentales. Y nos aseguramos de que supieran exactamente cuándo entraría en ese edificio. Lo hicimos con el poder del hacktivismo, no con negociaciones secretas”, es lo que responde sobre si tiene algo en su poder para presionar al gobierno mexicano y obtener su residencia permanente sin complicaciones.

Luego de ser perseguido y detenido una ocasión por el FBI en 2011, por causar daños intencionados a una computadora protegida del gobierno de EU, fue liberado bajo fianza, huyendo a Canadá donde si recibió la negativa de refugio, por lo que tuvo que burlar fronteras y venir a pie desde Toronto y llegar al país un 5 de noviembre de 2017.

Creo que, independientemente de las excusas legales utilizadas por el gobierno de EU para cazarme, la verdadera razón detrás del gasto y esfuerzo para mi captura fue mi amistad y el apoyo a Julian Assange y WikiLeaks. Mi papel de liderazgo en el movimiento Free Information también sería un factor que contribuye en mi persecución, al igual que mi participación fundacional en lo que se convirtió en el Colectivo Global de Anónimos”, señala Commander X.

Sobre qué sucede cuando un hacker es atrapado por el FBI, como en su caso, y cómo logró librarla, responde riendo: “Te arrojan a una jaula, la mayoría de las veces en confinamiento solitario, durante una década. El gobierno de EU cometió el terrible error de concederme una fianza, la cual decidí ejercer de inmediato. Respuesta corta: me dejaron ir y corrí como el infierno”.

Sobre si fue presionado para delatar a sus compañeros, como ha pasado en otros casos de hackers capturados, como en Lulzsec, dice que la gente se burla y se convierte en traidora de un movimiento por la misma razón por la que todos los traidores colaboran, pero que él se abstuvo de hacerlo. “Algunos son débiles. La revolución es para los fuertes. Algunos ya están comprometidos. Algunos son simples imbéciles que sólo se preocupan por sí mismos. Estas motivaciones para delatar a tus compañeros son universales y forman parte de la condición humana”.

Fuente:
excelsior.com.mx
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