Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Un gran problema social

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No podemos pensar en otra cosa que en grave problema social que puede venir a nuestra nación en la víspera de las medidas que pretende tomar el gobierno federal y que ha tomado ya, siendo una de ellas el asunto de los dineros universitarios: el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, José María Leal Gutiérrez ha informado que gracias a la intervención del gobierno estatal se pudo pagar la nómina de la máxima casa de estudios tamaulipeca.
Lo anterior nos dice que el gobierno federal ha tomado las medidas anunciadas y que comentábamos ayer: los recortes presupuestales que seguramente llevarán a recorte de personal con el consecuente riesgo de un estallido social.
Es muy fácil anunciar medidas de restricción, cualquiera puede hacerlo: no habrá pavimentación, se detendrá la construcción de tal o cual obra, recortaremos programas médicos, se comprará a partir de hoy menos medicina, el agua subirá de precio y la limitaremos en su consumo… mil cosas similares están a la orden del día, sin embargo, pensamos que no se ha considerado la gravedad de estas medidas; la de la UAT que es solamente el reflejo de todas las universidades, es clara muestra de ello.
Imagine el lector, que la comunidad universitaria conformada por trabajadores administrativos y académicos está pendiente de estas medidas y de repente nos avisan que habrá recortes. Entiéndase lo que sucederá si los que enseñan, los académicos, investigadores y expertos en muchas áreas son recortados o se prescinde de ellos: hay que ver el tamaño de las consecuencias, aunque, claro, seguramente a quienes han tomado esas decisiones allá en México no les interesa –porque no conocen- afectar a la clase investigadora.
Los docentes somos, en parte significativa, los que propiciamos el aprendizaje superior, la investigación; los que revisamos trabajos de alta calidad y sobre todo, los que estamos formando generaciones de mexicanos para el futuro.
Puede pensarse que este concepto suena presuntuoso, pero finalmente, quien está al frente de un grupo en la universidad debe tener al menos en el papel un nivel académico superior y una visión muy amplia sobre el contexto que rodea a su mundo profesional.
Y si a ellos los recortamos, ¿qué sucederá dentro de las universidades?
Y lo mismo lo podemos pensar en otros ambientes como el judicial, el administrativo en general, el de la salud o la educación… todos salen muy perjudicados por una falta de planeación y visión, una inmadura decisión que ocasionará que algunos de estos seres pensantes queden desempleados, propiciando cinturones de miseria, el incremento de pobres en el país, y en algunos, la minoría, por fortuna, el incremento en la delincuencia.
La gente tiene que comer y buscará la manera de hacerlo por sobre lo que pase, y eso lo tenemos muy claro.
En Tamaulipas el gobernador Eugenio Hernández Flores ha hecho una serie de movimientos que tienen como objetivo el no perjudicar a las familias de la entidad: ha dado la orden de aguantar al máximo un probable recorte de recursos humanos, sabedor que los que se desemplean conforman un grupo social muy extenso que entra en severas crisis que tienen además, repercusiones sociales, como puede ser incremento en la delincuencia, en vicios, en violencia intrafamiliar y muchas otras cosas más.
Pensará el lector que es exagerado vislumbrar el asunto con esta magnitud, pero hay que ponerse en los zapatos de quien de repente queda sin empleo y tiene que enfrentar los compromisos de escuela de los hijos, los médicos y sociales, los laborales…no es nada fácil, y eso lo entendemos a la perfección.
Dentro de cada unidad y facultad de la UAT hay de todo tipo de personas: las que valen por lo que saben, por lo que son, por los amigos que tienen o por la manera en que saben acercarse a los que ostentan el poder y convencerlos de aspectos poco claros. De todo hay, como dice aquel refrán, en la Viña del Señor, pues.
Y de esa comunidad, por ejemplo, en la Unidad de Derecho y Ciencias Sociales, hemos hecho un grupo muy interesante en el que hay de todo, pero sobresale la camaradería y un buen ambiente; imaginemos que de repente nos avisan que unos cuantos de nosotros no hemos de formar parte de la nómina de maestros que, aunque haga falta, se recortará por la falta de recursos.
¿Y las familias de estos docentes?
O sea, por ahorrar unos pesos en rubros que no se deben recortar, tenemos que sacrificar el bienestar de las familias. ¿Es esa la premisa del gobierno panista que nos gobierna? Hay que pensar muy seriamente en las consecuencias que habrá en el país cuando la recesión comience a apretar en el aspecto de afectaciones del recurso que se lleva a casa.
Nadie aguanta lo anterior. Dicen que el ser humano es un ser vivo increíble, porque se adapta a cualquier ambiente, sin embargo, cuando uno de los hijos pide algo prioritario y no se lo podemos dar, nos nace el espíritu guerrillero y queremos hacer lo que sea por que valgan nuestros derechos y el esfuerzo para trabajar.
Es cuando pensamos que el gobierno federal debiera sensibilizarse: salir de repente a la calle, empaparse del sudor de cada mexicano pobre y de clase media, empolvarse con la fina arena que levanta quien trabaja de sol a sol, y dejar a un lado las poses demagógicas que nos dicen que vamos bien.
La verdad, si siguen recortando las nóminas, no podemos asegurarlo, pero es una enorme posibilidad el que haya algún levantamiento, en pos de un recurso para poder siquiera mal comer.
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