Los cuentos de piratas nos dejaban ver la típica frase que rezaba “mujeres y niños primero”, y se refería a cuando había una invasión y el barco era hundido; había que salvar a los pequeños y a las damas.
Hoy, una pandemia mundial nos lleva a establecer otras prioridades. El virus de la Influenza AH1N1 establece como fundamental el salvar a ciertos sectores de la población, en el sentido de que, para una población de 110 millones de habitantes habrá únicamente 30 millones de vacunas, de las cuales, 20 millones han sido adquiridas por la Secretaría de Salud en el país por compra en laboratorios que conocemos todos –o casi todos-, y unos 10 millones serán comprados a laboratorios chinos.
Lo anterior despierta muchas dudas: para nadie es un secreto que los habitantes de aquel país asiático han desarrollado una invasión muy importante en todo el mundo. Los artículos “made in China” están en todas partes y además, a un precio bastante cómodo; son baratos.
Y sin que resulte comentario ofensivo, al columnista le ha constado en diversas ocasiones el hecho de comprar alguna cosa “baratita”, pero cuya duración es efímera: muy poco tiempo, acorde al exageradamente corto precio.
En ese sentido, nos gustaría estar ciertos que las vacunas chinas tendrán la misma vigencia que las otras, porque es generalizado el comentario mundial en el sentido de que lo que allá fabrican, impedientemente de que puede ser algo no original, es de calidad dudosa.
O como dicen en las calles: barato y chafa, pues.
La vacuna deberá aplicarse a un importante sector de la población; para tal efecto, se ha estimado que 23.9 millones de mexicanos pertenecen a los grupos de riesgo que serán beneficiados en forma primaria, y que son: ancianos, niños pequeños, diabéticos –principalmente insulinodependientes y con mal control-, personas con enfisema pulmonar, pacientes con problemas de inmunosupresión, es decir, que han sido diagnosticados con cáncer o VIH/SIDA, personas con obesidad mórbida –con 100 por ciento o más de sobrepeso-, con trastornos neuromusculares y mujeres embarazadas.
A ellos se dirige la campaña de vacunación que se anuncia para antes de los tiempos de frío, y se espera que los sistemas estatales de salud estén prestos a la aplicación oportuna.
Deseamos, en ese sentido, lo mejor en cuanto a resultados, y que no haya un brote nuevo de la Influenza que tantas muertes ha ocasionado en el mundo.
Sin embargo, recordemos que las medidas de vacunación no son las únicas, ya que en este sentido hay que hacer una serie de acciones que tienen que ver con la prevención: el lavado de manos, prevenir contactos directos con gente que pueda estar padeciendo esta enfermedad y otros más, y que los médicos están explicando con toda la oportunidad necesaria, a fin de que podamos conjurar el peligro.
Esta semana la Secretaría de Salud anunció las medidas a tomar para prevenir la Influenza, pero también, al menos en Tamaulipas, se ha establecido una intensa actividad en torno a las escuelas: en muchas se instalaron filtros de revisión y prevención, y hemos visto que profesores o encargados de estas campañas están distribuyendo desde muy temprano el gel antibacterial que permitirá disminuir significativamente el riesgo de contagio.
El doctor Juan Manzur Arzola ha anunciado que se incrementarán las medidas, que la falta de dinero y la necesidad de hacer recortes no deberá impactar en una acción gubernamental que tiene como objetivo el salvaguardar el bienestar de la ciudadanía.
Por ahí queda, en el anuncio sobre la vacuna china, el fantasma de aquel recuerdo que comentamos hace unos días cuando personal del IMSS nos aplicó la inmunización contra la Influenza, y que como resultado nos dejó cinco días en cama con fiebre y todas las molestias habidas y por haber.
De repente nos volvemos escépticos al respecto, y no creemos en los recursos que llegan de donde están anunciados, pero por otra parte, tenemos que confiar en que se está haciendo lo correcto. Recuérdese que las medidas que se tomaron a nivel nacional impactaron en el contexto internacional, y se ha reconocido la labor de México en la lucha contra el brote de este problema de salud.
Hay cosas que necesitaremos hacer todos para lograr un estado de salud adecuado. Pregunte a su médico, asegúrese de la información que estará en medios masivos de comunicación, tome las medidas, no solamente las lea o escuche, y entonces, podremos todos evitar un mayor contagio, en bien de nosotros, en primera instancia, y de la gente que nos rodea.
Así pues, ya sabemos qué grupos serán prioritarios, y esperemos que los demás también tengan acceso a esta vacuna; si bien es cierto que hay quien puede tener consecuencias de mayor alcance, lo anterior no nos deja exentos a los demás de padecer las molestias de la enfermedad.
Es tiempo de hacer algo, de procurar un buen estado de salud para evitar problemas propios de la temporada, y ahora, de una epidemia mundial, a fin de que alcancemos un completo bienestar.
Somos nosotros mismos los que tenemos que marcar la pauta: las autoridades hacen su función, ahora toca a los ciudadanos.
Comentarios: [email protected]
Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *¿Mujeres y niños primero?
(Visited 1 times, 1 visits today)