Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Paja, en el pajar

0

Pensará el lector que hemos equivocado el título porque siempre se habla de la aguja en el pajar, y eso lo sabemos muchos, porque se argumenta que es, cuando la situación requiere una solución altamente compleja, como encontrar una aguja en un pajar, haciendo apología a lo difícil que resultaría ver a semejante objeto diminuto entre millones de pajas.
Así sucede cuando se busca algo que es imposible, sin embargo, ahora nos llama la atención el hecho de que el Servicio de Administración Tributario –SAT- habla de localizar a los morosos para exigirles el pago de tributo fiscal, pero ha declarado, en voz de Alfredo Gutiérrez Ortíz Mena, jefe del SAT, que hay pistas en el sentido de que buscan con once destinos considerados como paraísos fiscales, el encontrar a mexicanos que dejan de pagar impuestos, llevando su “lana” fuera del país para evitar lo que algunos consideran injusto, pero que es parte de las obligaciones de todo ciudadano.
Inmediatamente pensamos en la señora Elba Esther Gordillo y sus lujosas propiedades en Miami, y en tantos y tantos líderes sindicales, servidores públicos y ex servidores que tienen no solamente en el extranjero, sino en el país mismo, una serie de capitales que no son sujetos a análisis del SAT, que ahora se persigna para exigir el cumplimiento de las obligaciones.
Jocosa la nota, sin duda alguna, porque de todos es sabido que muchos mexicanos –malos mexicanos- han llegado a cargos públicos de elección popular o por decisión de un gobernante, y han hecho de esa la mejor oportunidad de su vida para asegurar el futuro no solamente de ellos, sino de varias generaciones.
Y más grave aún, es el hecho de que ni idea tienen de lo que significa pagar impuestos. Imagine el lector cual será la cuota que deberían haber pagado nuestros ilustres casi ex diputados por cobrar los sueldos que cobraron, pero Hacienda ahí no entró, y muchos de ellos ni siquiera conocieron la concepción del pago de tributo al gobierno.
Dice el funcionario en cuestión que están buscando en sitios que tradicionalmente hemos escuchado como paraísos fiscales, tales como las islas Caimán, Bahamas, Bermuda y Aruba, entre muchos otros lugares, y pretenden que de esta manera la declaración ante Hacienda será veraz.
Hemos de recordar que muchos de esos individuos que mencionamos antes, y que están sujetos a proceso penal por evasión fueron detenidos por ladrones, no por tontos, y en este sentido, muchos inteligentes servidores públicos han encontrado la manera de no dar al país lo que le corresponde, y que inclusive, tiene que ver con el que haya recursos para su pago.
En la nota que publica El Universal hay comentarios de un indignado pueblo mexicano en ese sentido, e inclusive algunos aseguran que grandes empresas, algunas transnacionales, tienen mucho que ver con la evasión.
Se menciona a gigantes empresariales, y se dice que están bien cobijados por el SAT para no pagar lo que se debe liquidar, y de esa manera, seguir impulsando su riqueza en forma ilegal.
Insistimos en el hecho de solicitar a los legisladores, que son los que hacen las leyes, si tienen a la mano su formado de declaración anual recibido por las autoridades correspondientes, y también, si han hecho el pago que se debía realizar.
Es algo así como una broma de mal gusto para los que sí trabajamos y sudamos todos los días por conseguir algo para nosotros.
Sin lugar a dudas, Alfredo Gutiérrez Ortíz Mena no ha pensado siquiera que los paraísos fiscales del país están no solo en las Caimán o Aruba, sino en Satélite y Tecamachalco, en Las Lomas o Satélite, en Tequesquitengo o Tepoztlán, entre muchos otros lugares, sin olvidar a la legendaria Cuernavaca, la ciudad de la eterna primavera, donde muchos de estos individuos tienen su casita de descanso.
En Cocoyoc, por ejemplo, hay un lujoso club de golf al que asisten los nuevos ricos, y los que no pagan impuestos también, que se hablan de “tú” con los grandes industriales y empresarios que en forma honesta hacen porque el país camine bien.
Pero también acá hace aire, como dicen en las calles: sitios residenciales de las ciudades tamaulipecas son habitados en un porcentaje importante por personas que se les califica como “pudientes”, y que no significa más que tener una situación económica holgada. No es malo, lo grave es cuando se llega a este estado económico a causa de evasión fiscal, fraudes y demás.
Aplaudimos el hecho de que alguien crezca como persona y en su capital se refleje por su gran esfuerzo, pero de la misma manera, nos abochornamos por tener paisanos que no saben lo que es legalidad.
Ejemplos hay muchos, pero esos los conoce la gente y también la autoridad fiscal.
No nos podrán decir que no sabían que gente como los líderes otrora poderosos no pagaban impuestos, o los pseudo dirigentes políticos que lucraron con las necesidades de tantas personas.
No nos alegramos de las noticias: suponemos que son necesarias y justas, porque todos tenemos que cumplir, sin embargo, el hecho de que se quiera captar a los que huyen con su dinerito no es precisamente lo más sano.
Debieran comenzar con los que estamos aún en el país, viviendo o tratando de vivir con tantos problemas adjuntos.
Eso sí sería posible, porque lo de las Caimán y demás sitios lo vemos como un sueño guajiro, o como dicen algunos viejos: “es una verdadera mariguanada”.
Comentarios: [email protected]

(Visited 1 times, 1 visits today)