Maremágnum/Mario Vargas Suárez *Regreso a clases: Los libros y los maestros

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“Los libros nos platican lo que su autor dice ver”
Anónimo

La entrega de los libros de texto gratuito ha despertado la unificación de opiniones, creo que todas en contra, por el contenido segado –cortado, disminuido, omitido, etc.- en los de historia nacional, que según los que saben o por lo menos dicen saber, debería analizar en sexto año de primaria.

Sin duda que han ido cambiando los planes educativos, puesto que una buena parte de la población aprendió historia y geografía por grados: La familia en 1º año, la comunidad en 2º; los municipios y el estado en 3º; la república mexicana en 4º; en 5º fue América y en 6º el mundo. Todo dosificado gradualmente.

Este ¿viejo? plan de estudio solo lo entendieron quienes le conocieron de principio a fin y me parece que esto es lo que puede estar sucediendo con esto de la omisión de temas importantes en los libros de texto gratuitos recibidos recientemente en las escuelas del país.

Una expresión innegable es que la historia para muchos estudiantes y profesores es “…una molestia sin caso alguno… es un materia sin sentido… para que aprenderse tantos nombres, lugares, fechas… todo eso ya pasó…” aseguran opiniones negativas a conocer el pasado para intentar planear el futuro.

En fin, me parece que debe pedirse a la SEP que presente un panorama general de la reforma educativa que ha iniciado y trate de contestar las dudas que planteen los profesores y especialistas, pero no los que sirven de “comparsa tradicional” o “los que nada más ven la paja en el ojo ajeno” que participen los propositivos, los creativos, los responsables de formar a los mexicanos de mañana.

Otro de los temas en este regreso a clases es una mirada a los encargados de nuestros hijos en la escuela: Los profesores que, pese a todo lo dicho y publicado por especialistas, seudoespecialistas y aprovechados de la pluma y del micrófono mediático hay datos históricos que valen la pena conocer y/o reconocer.

¿Sabe usted, por ejemplo, que a partir de 1984 existe la Licenciatura en Educación debido a que la Ley General de Educación la reconocen como grado académico, por lo que dejó de ser considerada como una carrera técnica?

La historia innegable nacional dice de los aztecas, en términos escuela, con el Teposcalli y el Calmecac; en la conquista los primeros maestros país y del continente fueron los sacerdotes con la evangelización y con esta lucha espiritual arribamos a los albores educativos con la enseñaza del idioma, la lecto-escritura para la cristianización.

La formación de maestros como tales surge al amparo de la iglesia católica, ¿Recuerda usted que el primer nombre de la actual UNAM fue en de Real y Pontificia Universidad de México establecida en el año de 1525, desde luego para familias españolas exclusivamente.

Las primeras maestras son mujeres porque sustituyen a la madre, a la madre ausente en la escuela y que el niño ha aprendido a reconocer, amar, respetar y obedecer. No le miento si le digo que muchas veces el niño cree mas a su maestra que a su misma mamá, claro es temporal.

¿Sabe usted que en los Cendis reciben a los pequeños desde los 40 días de nacidos y son las educadoras quienes los cargan, preparan los biberones, se los dan, cambian pañales, les cantan… inician en sus primeros pasos, enseñan a comer, etc., etc.

Desde la educación inicial son las educadoras y maestros quienes buscan que el niño, el adolescente y el joven aprendan no solo las letras y números sino a socializarse, entendiendo esto como acciones para convivir con respeto, armonía y aceptación, es decir convivir, valorar a los semejantes.

En esta primera década del nuevo milenio y desde el siglo pasado y antes, el tema de los maestros no ha cambiado mucho, porque su tarea principal es ayudar a nuestros vástagos para iniciarse y conducirse por los vericuetos de esta vida.

A propósito del tema, encuentro un correo electrónico sobre un fragmento de contrato docente del año de 1923 entre el Consejo de Educación de una escuela y una maestra, allá en Castilla la Mancha, España y que con gusto trascribo a usted y decida su importancia.

“Acuerdo entre la señorita maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela primaria por la cual la señorita maestra se compromete a impartir clases durante el período de ocho meses a partir del mes de septiembre de 1923; El salario de la señorita maestra será por 75 pesetas mensuales; Además: no casarse; no andar en compañía de hombres; estar en casa entre 8:00 de la tarde y las 6 de la mañana, a menos que sea atender en función escolar; no pasearse por heladerías del centro de la Ciudad; no abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados; no fumar cigarrillos; no beber cerveza, vino o wisky;

También: no viajar en coche o automóvil con ningún hombre, excepto su padre o hermano; no vestir ropas con colores brillantes; No teñirse el pelo; Usar al menos dos enaguas; No usar vestidos que queden a mas de cinco centímetros por encima de los tobillos; mantener limpia el aula, (barrer el suelo por lo menos una vez al día, fregar el suelo del aula al menos una vez a la semana con agua caliente, limpiar la pizarra al menos una vez al día, encender el fuego a las 7:00 de la mañana para que la habitación esté caliente a las 8:00, cuando lleguen los niños; No usar polvos faciales… el incumplimiento de un solo acuerdo, es motivo suficiente para la terminación de los efectos.

Hasta aquí el dato histórico, juzgue usted mismo el tipo de conducta exigido a la ¿sirviente municipal? En nuestro México lindo y querido ¿Sería diferente en esa época…?, ¿Y ahora?

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