Maremágnum/Mario Vargas Suárez *Filas, pre-inscripciones y berrinches

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No cabe duda somos impredecibles como seres humanos inconformes, Que si llueve… es una ciudad convertida en bache, profundo; Que si no llueve… la sequía nos está matando; Que el calor… la deshidratación; Que el frío… ¡Cuidado con la influenza!; Que las preinscripciones… quiero que mi hijo valla a ésa escuela, no a la que el gobierno quiera.

Desde luego que acepto a la inconformidad como parte y forma para la evolución humana y por lo tanto el progreso social, lo que resalto son las expresiones que muchas veces confunde.

Esto del agua, no solo en la capital del estado, seguro es que en todo el país y la región, las lluvias han de beneficiar a la agricultura y ganadería, pero que tunda está recibiendo el pavimento de las pequeñas y grandes ciudades, sobre todo aquellas que han puesto uno de pésima calidad.

Lo malo de estas lluvias es que a cada rato hay recordatorios familiares a quien corresponda, por los golpes que nosotros mismos propinamos a la suspensión de los automóviles y pasajeros que viajan con nosotros, pero usted sabe que es literalmente imposible ver los baches, casi albercas por eso de estar cubiertos por el agua.

Pero ni la lluvia ha impedido que los padres de familia preocupados vayan a formarse a las escuelas de sus preferencias para alcanzar un lugar donde quieren inscribir a su hijo que entrará a preescolar, a la primaria, secundaria o prepa.

Es por demás que las autoridades educativas insistan en sus declaraciones sobre la seguridad del lugar en las escuelas de Tamaulipas, los padres de familia siguen desconfiados e insisten en formarse desde días antes, para asegurar una preinscripción.

No ha valido con que en años pasados las autoridades educativas hayan determinado días específicos para preinscribir, intentando no hacer aglomeraciones y que los padres de familia acudan a las escuelas según el apellido paterno del escolar.

Tampoco ha funcionado que el personal administrativo o los propios profesores hagan el reparto de “fichas” para ser atendidos en orden, o que los mismos padres en otro intento hagan su propia relación con el nombre del niño y entre ellos mismos cuidan su lugar.

Sillas, bancos, hombres, mujeres, jovencitos y muchachitas platicando o en silencio, algunos guareciéndose de la impertinente lluvia con paraguas, cartones, plásticos o periódicos, lo importante es llegar a la puerta y traspasar el umbral para llegar a obtener el codiciado lugar.

Lo malo es que los empujones empiezan cuando los lugares son llenados por los hermanos de los escolares ya inscritos en otros grados y luego del cansancio, aburrimiento y la mojada, dicen a los papás “ya no hay lugares”, “estamos saturados”.

Lo incomprensible para muchos padres es que muchas veces solo avanzan una docena de personas formadas y el cupo llegó a su límite, lo que hace suponer una lista oculta bajo la manga de los directores.

El regidor del PANAL victorense, Profr. Enrique Lara Tijerina, ha dicho a la prensa que el problema es tanto de la SET como de los padres de familia, lo ha calificado como bipartita y es cierto.

Lamentablemente no hay propuestas que den confianza a la población para que se eviten esas filas.

¿Por qué la SET no hace un estudio prospectivo de la población por escuela, considerando los hermanos que ingresarán al siguiente ciclo escolar?

El censo daría los números de alumnos que ingresarán al siguiente ciclo escolar (2011-12) y brindaría a cada director la oportunidad de publicar, inclusive con nombres, la relación de lugares ocupados y el número de vacantes en la escuela.

Desde luego que acepto no descubrir el hilo negro, simplemente intento aportar ideas que pudieran terminar de una vez por todas con la desconfianza eterna en las autoridades educativas para que los padres de familia tengan la seguridad de que formarse vale o no la pena.

Por otro lado, la preferencias de escuelas históricamente ha dado muchos problemas en esto de las preinscripciones, porque aunque los alumnos vivan fuera del área de influencia de la escuela y a pesar de los problemas de tránsito que ahora se viven en las ciudades mas pequeñas del estado, los padres de familia siguen insistiendo en la escuela mejor para sus hijos.

No ha valido de nada que las autoridades de SET recomienden y hasta ordenen que”…tendrán preferencia los niños que vivan cerca de las escuelas…” dijo el secretario Assad Montelongo, siempre se cuelan las súplicas, recomendaciones y hasta influencias partidistas para conseguir el lugar deseado.

El “prestigio” de las escuelas de educación básica, considerando el kínder, la primaria y la secundaria, se debe al excelente trabajo que los maestros hacen con sus alumnos, pero también en la atención que tienen con los padres de familia y las instalaciones del mismo edificio escolar.

El prestigio es trabajo en común, es armonía institucional y ello muchas veces cuesta no solo al personal que ahí labora, sino a las juntas de padres de familia y el respeto a los acuerdos tomados como las cuotas o aportaciones a favor del servicio que se brinda.

Lo malo es cuando la “mala grilla” entra entre los maestros o los padres inconformes, esos que no van a las juntas, empiezan con amenazas e intrigas, porque entonces el prestigio alcanzado se pierde.

¿Usted ya preinscribió?

Comentarios: mario.vargas@starmedia.com

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