Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Promesa Scout

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Quien no conoce el movimiento escultista podría no comprender algunos conceptos que se manejan durante la ceremonia de la promesa scout. Este evento significa para el muchacho que pasa de los 12 años pero no llega a los 15, un acontecimiento determinante en su aventura por el mundo scout.

El escultismo es un movimiento fundado por Baden Powell, primer barón de Gillwell, que nace allá por 1908 en Inglaterra con el libro “Escultismo para muchachos”, una base de sus experiencias vividas en la guerra contra los Boers, de la cual regresa siendo héroe en su país natal, Inglaterra.

Hace una versión más “digerible” para los muchachos, destacando la conformación de las patrullas y todo un sistema de premios y recompensas por el adiestramiento que tiene como objetivo principal el que el individuo aprenda a bastarse por sí mismo, que reconozca los tres principios que él postulaba: Dios, Patria y Hogar, amparados en las lealtades básicas: lealtad, abnegación y pureza. Asimismo, hace un reglamento consistente en 10 artículos y una serie de aspectos que dan vida al movimiento Scout Mundial, cuya primera actividad se registra en la isla de Brownsea, Islandia, con un magnífico campamento para muchachos, donde surge la idea del movimiento.

El mismo busca preparar con el método “aprender jugando” a los hombres del mañana. Con su hermana Agnes y otras personas crean al movimiento de las Guías, que es prácticamente lo mismo, per adaptado a la juventud femenina de aquella época tan difícil, un tanto machista y enemiga de movimientos feministas.

El caso es que dentro del esquema del adiestramiento, el muchacho de hoy tiene que llevar a cabo su promesa, tal y como lo hicimos quienes tuvimos la oportunidad de participar en alguna época de nuestra vida de los scouts; la promesa que dice. “Yo prometo por mi honor/ hacer cuanto de mí dependa/ por cumplir mis deberes para con Dios y la patria/ ayudar al prójimo en toda circunstancia/ y cumplir fielmente la ley scout”. El muchacho la repite frente a sus compañeros, testificados por los dirigentes, llamados también scouters, quienes posteriormente entregan al nuevo scout: pañoleta de grupo, es decir, el distintivo de cada grupo scout del mundo, y que tiene muchos significados así como usos. La pañoleta lleva los colores de cada grupo y se anuda en la punta inferior, para que el scout recuerde que debe hacer una buena acción a alguien cada día.

Recibe también la insignia más importante quizá: la flor de liz o emblema mundial del escultismo, que tiene a su vez una serie de significados que permiten que el romanticismo siga existiendo dentro de los Scouts.

La cinta de la asociación ya no se entrega: hoy las camisolas tienen bordada la leyenda “Scouts de México”. Antes, era el significado que pertenecíamos ya a una asociación como la mexicana.

Finalmente, la cinta de distrito u origen, donde constaba de donde éramos. En el caso local, de la provincia Tamaulipas Sur.

El escenario fue ahora el “campo” del planetario, como se le conoce a la Unidad Deportiva Siglo XXI creada en el sexenio de Américo Villarreal Guerra y que hoy alberga al grupo 10 de Scouts en la ciudad.

Entre los ya poco frondosos árboles que regalan unas pocas de sombras en medio del despejado cielo y el picante sol, el grupo de scouts se reúne para llevar a cabo la ceremonia especial. Pasa la aspirante a scout. Antes se les llamaba “pie tierno”: hoy, la verdad, no sabemos.

Quien tiene a su cargo la responsabilidad de llevar a cabo las actividades dentro del programa scout hace la introducción y lleva a cabo la importantísima ceremonia, porque convertirá a una aspirante en scout, muchacha que puede aprender a bastarse por sí misma, a respetar sus principios fundamentales: honrarse de su fe y profesarla, amar a su patria y hacer cuanto sea posible para honrarla, y querer a su familia, entregar lo mejor de sí en este núcleo social.

El domingo se presta, porque es un día familiar, y ayer, con el significado que le hemos dado los individuos del nuevo milenio, el 14 de febrero se convirtió en algo especial para una persona que, seguramente, estará pensando en sus siguientes adelantos y en la forma en que los aplicará a su vida personal y profesional.

Quién no nos dice que ella será una de esas mujeres que resultarán determinantes para el desarrollo del país o el estado, como hoy sucede con féminas cuyos nombres están ahí, en la vida pública de la Nación: Beatriz Paredes, Ifigenia Martínez, Rosalinda Banda, Rosalinda Guerrero, Guadalupe Flores, Guadalupe Perea, Teresa Aguilar, y muchas más.

Seguramente, algunas de ellas tuvieron la oportunidad de conocer el movimiento scout en sus años mozos, o también, de saber que mientras más se prepara una persona, puede resultar más útil para su país.

Es tiempo de valorar estas cosas. La promesa scout de ayer puede ser el principio de una vida llena de virtudes que serán puestas a favor de la Patria, de México, de nuestro Tamaulipas. Seguramente esta mujer será determinante en la vida del estado… y del mundo entero.

Comentarios: santamariaochoa@prodigy.net.mx

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