El abrazo: una tradición de fraternidad de dos ciudades unidas en sus valores

La Ceremonia del Abrazo es una tradición centenaria que consolida las virtudes de dos ciudades entrañablemente unidas en su origen y en su destino, coincidieron personalidades de ambos lados de las frontera.
James A. Tamayo, obispo de la Diócesis de Laredo, resaltó el respeto, la unión y la fraternidad, como los valores implícitos en este encuentro de amistad histórico y único en el mundo, que pone a los Dos Laredos como ejemplo de cooperación y hermandad binacional.
El obispo de la Diócesis de Nuevo Laredo, Monseñor Gustavo Rodríguez Vega, coincidió en que tener actos en los que imperan la buena voluntad y las virtudes humanas son una bendición.
“Sin lugar a dudas, acciones llenas de valor como este evento fortalecen las virtudes al hacer de los Dos Laredos una sola región, próspera y competitiva”, señalaron, al sellar esta valiosa tradición con un abrazo el presidente municipal de Nuevo Laredo, Ramón Garza Barrios y el Mayor de Laredo, Raúl Salinas, ante el Juez del condado de Webb, Danny Valdez, a mitad del Puente Internacional No. 2.
“Cuando dos ciudades se respetan, trabajan juntas y se quieren, se pueden hacer cosas para engrandecer a las dos ciudades”, dijo Ramón Garza Barrios.
Este un mensaje de unidad, dijo, en el que se necesitan construir puentes de amistad y la infraestructura necesaria para seguir fortaleciendo el comercio de las dos ciudades.
En representación del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asistió el subsecretario de Seguridad Interna para Asuntos Internacionales y Fronterizos, Alan Bersin.
El alto funcionario federal estadounidense, dijo en su intervención que el Río Bravo no divide sino que une a la región que conforman Laredo, Texas, y Nuevo Laredo, ya que existe la corresponsabilidad de trabajar en beneficio de sus habitantes a través de una coordinación estratégica que facilite el comercio exterior, y también una cultura e historia en común que se comparte.
El Mayor de Laredo, Raúl Salinas refrendó los lazos entre México y Estados Unidos, para continuar la labor por un futuro mejor, que eleve la calidad de vida de sus habitantes, y permita seguir prosperando y dejar como herencia a nuestros niños a las ciudades unidas en el respeto y la fraternidad.

El abrazo
La ceremonia oficial del abrazo se llevó a cabo a las 8:00 de la mañana en el Puente Internacional No. 2, con la interpretación del himno nacional mexicano por el tenor Leonardo González Garnica y el de Estados Unidos por Verónica Ramírez.

En representación de los gobernadores de Tamaulipas y Texas, Eugenio Hernández Flores y Rick Perry, acudieron Eduardo Manzur Manzur, Director General de fomento industrial y Comercio de la SEDEEM; y Elizabeth Ames Jones, del Texas Railroad Commissioner.

Los niños que representaron a México fueron Leticia Carolina Dolores García y Daniel Octavio Gómez Rechy; por Estados Unidos fueron Madison Grace Rosales y Stephan Cole Weathers.
Otros participantes de este tradicional encuentro binacional fueron Monseñor Gustavo Rodríguez Vega, la diputada local Imelda Mangín Torre, el cónsul mexicano Miguel Ángel Isidro y Aurelio Alamán, delegado regional del Instituto Nacional de Migración de Nuevo Laredo, el administrador de la Aduana Carlos Gómez Unda y la Señora Internacional Irma Infante.

Por la representación estadounidense participaron el congresista federal Henry Cuéllar, el congresista estatal Richard Raymond, el cónsul Donald Helflin y Leticia Morán de la Patrulla Fronteriza, el funcionario de Aduanas Gene Garza y el Señor Internacional Hank Sames, entre otros.
Al término de la ceremonia, las autoridades de los tres órdenes de gobierno de las dos naciones se dirigieron a Laredo, donde participaron en el desfile Anehuser Bush.