DE INTERES/Juan Antonio Espinoza *El ahorro un hábito fundamental

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Un hábito es algo que contribuye a nuestra formación personal y que se adquiere primero en el hogar en forma repetitiva en los primeros años de vida y se incrementa y se extiende a través de la educación que recibimos en la escuela.
Solo por mencionar un ejemplo. El ahorro escolar se fomenta durante muchos años en las escuelas de educación primaria entras los educandos. A los niños y niñas al iniciar el año escolar se les daba una libreta del banco y estos la pegaban en un libro de texto y ahí se anotaba diariamente la fecha, cantidad ahorrada y firma del maestro que recibía, y al concluir el ciclo escolar se les entregaba la cantidad ahorrada y en muchas ocasiones lo guardaban para el siguiente año, para comprar útiles escolares y no andar con apuros como hoy.
Muchos de esos niños y niñas ahora son padres de familia y siguen llevando este habito del ahorro extendiéndolo a la luz, teléfono, agua y otros aspectos importantes de la economía, porque con poco obtienes mas, o sea, la organización es planificar diariamente para que no despilfarre el dinero en cosas superfluas, porque el precio del despilfarro lo pagamos nosotros mismos, porque todo se revierte por la ley de causa y efecto.
Los buenos hábitos se fomentaron durante muchos años y fueron el eje rector de nuestras decisiones y acciones para bien y fue el fiel de la balanza que normo toda nuestra economía. Los hábitos no se conocieron por sus definiciones sino porque se ejecutaban con hechos reales, poniendo el ejemplo las personas mayores que era el primero en ejercerlos y cumplirlos. Estos hábitos deben seguir prevaleciendo para valorar lo que tenemos, tomando en consideración los tiempos difíciles de la economía en la actualidad y más si tenemos, porque debemos estar preparados para los momentos imprevistos que se presentan en nuestra vida diaria.