El Cavernícola, protagonizada por el Beatle Ringo Star, fue la primera película -en video beta y con videocasetera con control remoto no inalámbrico- que en casa vimos, llenos de expectación por el nuevo aparatito.
Me gustó la película a pesar de que los únicos lenguajes utilizados fueron la mímica, el gutural, además del musical. Una de las ideas que me asaltaron de refiere a la reflexión que hice al ver la dificultad de la comunicación del lenguaje hablado, como el que usted y yo utilizamos a diario.
Quienes hayan viajado a otra parte del mundo donde no se hable el idioma de Cervantes –el español- coincidirá conmigo al afirmar que la comunicación es extraordinariamente difícil. Es desesperante. Un mal chiste dice que las niñas tardan aproximadamente tres años en aprender a hablar y las mujeres, tardan todos los años del mundo en aprender a callar.
Desde luego que no estoy de acuerdo con esta sentencia, pero lo que si es cierto es que hay personas que hablan solo por la gracia de tres años y con el problema gravísimo de negarle a la expresión una vuelta al cerebro.
Sin más le comento de las declaraciones a la compañera Imelda Chávez, de un tal presidente de la unión de padres de familia, zona centro de Tamaulipas –nótese las minúsculas- sobre un infundio cuando afirma que “…los profesores prefieren apoyar a los candidatos en campaña en lugar de atender en tiempo y forma a sus alumnos…”
Podemos desglosar el tema desde la representación real y legal de este personaje dedicado a hablar mal de los maestros, pero lo central es que si creo que algún profesor se haya ido a algún mitin o quizá de plano “lo mandaron” pero eso no significa que toda una escuela, una zona o sector escolar se valla a engordar un mitin.
Los tiempos están caóticos por las obligaciones docentes, aunque es cierto que los candidatos han despertado pasiones, pero de eso a dejar a los niños solos en el aula, la verdad no lo creo y menos con las exigencias de los directores.
Por otro lado, un examen de los especialistas en conductas cabría al entrevistado porque otra periodista, Luz Elena Hernández, publica en su nota de ayer que el mismo personaje declaró que “Este ciclo escolar apunta a ser el peor año en aprovechamiento en comparación a los últimos 10 años…”
No entiendo las apreciaciones del sr Joel Rodríguez Domínguez y menos aún el fundamento de sus expresiones, por si no lo sabe son casi 50 mil trabajadores de la educación en Tamaulipas y le aseguro que los resultados comparativos no pueden ser debajo de la media estatal, para el período que el mismo señala.
Estoy convencido que las cuestiones de seguridad en el estado suspendieron las clases, pero para tener una idea, no es el mismo tiempo de suspensión en la frontera que en el centro o en el sur.
Es más en la misma líneas fronteriza hay localidades donde hasta la fecha las clases no son regulares, pero también es justo decirlo, hay lugares donde ha habido clases regulares.
Decía mi santa abuela, Doña María Vargas Román, que la gente habla solo porque la lengua no tiene hueso y ello permite su movimiento libremente, pero la verdad es que no es justo que una persona, solo por el afán protagónico, desprestigie a un sector de la sociedad que trabaja callada y disciplinadamente.
Aseguro al lector que los maestros, en su inmensa mayoría, siguen su jornada laboral, aún en tiempos de campaña y si fuera el caso está la autoridad inmediata, pero desde hace mucho tiempo los maestros dejaron de cobijarse en el fantasma de los acarreados a los mítines, porque dice Arnulfo Rodríguez Treviño, Srio. Gral. De la Secc. 30, los maestros tienen libertad de expresión.
¿Sabrá este señor Rodríguez Domínguez cual es la finalidad de su agrupación? Joel, -permítame no llamarle Don Joel, ¿cómo apoya usted a la educción de sus hijos, criticando, infundiendo a los maestros?… Oiga y para terminar le cuestiono ¿Usted es padre o abuelo de familia?, ¿Cuántas escuelas representa, de donde?