Sin las ocurrencias de “Geño” el evento se hubiera convertido en tedioso y sin gracia a pesar de los temas que se trataron y de los resultados.
Dos horas de espera en el interior del Polyforum Victoria transcurrieron lentamente y las versiones en el sentido de que se prolongarían aun más iban y venían por todo el local y los rostros se deformaban por la desesperación.
En un momento circulo la especie de que se podría cancelar la sesión pero no fue así, los gobernadores arribaron tarde, pero llegaron.
Afuera del Polyforum me encontré con una débil protesta del perredista Francisco Chavira en contra del doctor Rodolfo Torre Cantú, candidato del PRI a la gubernatura de Tamaulipas, quien amenazaba con entregarle un documento al Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, sobre supuestas irregularidades de corte electoral.
Si, era Francisco, aquel al que se le atribuye haber distribuido paquetes de flagelos en varios medios de comunicación en Nuevo Laredo y Reynosa cuando Rodolfo aun no era ni siquiera precandidato, un incidente que quedo en el suspenso y en el olvido.
Francisco, si aquel que apoyado de varios “hombres de negro” trato de desprestigiar al entonces Secretario de Salud pero no lo logro, por eso doblo las manos y desapareció humillado.
El comisionado del gobierno, Pedro Anguelles, fracaso en su intento por que se retirara del lugar junto con sus dos mantas amarillas en razón de que Francisco parecía dispuesto a todo.
En el interior del local su hermana, la diputada Diana Chavira, por su parte repartía saludos, sonrisas y abrazos con lo más granado del mundillo político y social que fue invitado al evento, pero Francisco no desistía.
Trascendió que fue gracias a los oficios de Felipe Garza Narváez que Francisco se retiro del lugar, luego de que el Presidente del Congreso de Tamaulipas dialogó con su hermana Diana y fue así como se limpio el paso a los gobernadores y a los legisladores y funcionarios federales.
Nunca se supo que era lo que pretendía Francisco, un sujeto gris y ambicioso quien, sin cartera en el PRD, seguramente busca canonjías a base de chantajes.
Ese fue el único prietito en el arroz de la 39 Conferencia Nacional de Gobernadores que tuvo lugar en Ciudad Victoria y de la cual emanaron importantes acuerdos sobre seguridad, educación, asuntos fronterizos, la defensa de los derechos humanos de los connacionales y el total rechazo a la celebración de la próxima reunión en Arizona, producto de la perversidad de una gobernadora que discrimina y que lastima.
Y sostengo que Eugenio Hernández Flores, gobernador de Tamaulipas y presidente de la conferencia, le puso sabor y color a un evento que se antojaba pesado, cargado de datos, por eso el mandatario recurrió a la broma y su buen humor.
De entrada, Geño anunció la transmisión de un documental sobre lo que es Tamaulipas con el derecho que la asiste a cada estado anfitrión. Todos dirigieron la vista hacia las enormes pantallas, pero el video nunca apareció.” Se nos cayo el sistema”, se justificó en tono de broma, lo que desato una carcajada en el secretario Gómez Mont, porque no se debe olvidar que Tamaulipas vive un momento electoral.
Y a ese, siguieron otros chascarrillos como el que le gastó a la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, quien propuso que se valore al Mezcal como un producto netamente nacional. “Está aprobado, gobernadora, pero queda pendiente la botella que nos quedo de mandar a cada uno de los gobernadores”, le dijo Geño, lo que hizo que la mandataria se sonrojara.
Por su parte, inquieto en su asiento a un lado del gobernante de Tamaulipas, Gómez Mont miraba para todos lados y se sacudió cuando a un mesero se la cayó una bandeja con vasos detrás del escenario.
Al secretario de Gobernación se le notaba incómodo, como que padeciera un malestar orgánico, tal vez por esa razón abandono el lugar durante 25 minutos. Por la tarde se sabría que se la paso en el sanitario, porque parece que le hizo mal el agua de “La Peñita”.
La figura más esperada en la sesión fue la del gobernador, Enrique Peña Nieto, quien si acaso estuvo presente diez minutos. Visible, fue que cuando se dispuso a sentarse en su lugar y descubrió entre los invitados a la senadora Amira Gómez Tueme, a quien le dio un efusivo abrazo y un beso, como si conservaran una añeja amistad.
Luego trascendió que el gobernador del Estado de México abandono el local porque en su entidad tenía una cita con un diplomático extranjero, aunque esto no fue confirmado.
Quien también dejo la sesión fue el Gobernante de Quintana Roo, Félix Arturo González Canto, a quien al parecer se le comunicó que los problemas con la esposa del perredista, Gregorio Sánchez, se habían complicado en aquel lugar.
Otro gobernante muy inquieto lo fue Fernando Torazo, de San Luis Potosí, quien no le retiraba la vista a una guapa edecán vestida con la cuera tamaulipeca que se encargaba de atender a los invitados.
Y por supuesto que el de Veracruz, Fidel Herrera, por su carácter dicharachero, no pudo escapar de las miradas ajenas, ya que una reportera foránea prepotente y altanera con los elementos de seguridad, le asestó un tremendo besote, lo que descontrolo al mandatario.
A propósito, será Fidel el próximo anfitrión de los gobernadores del país, por eso antes de que Geño hiciera el anuncio respectivo grito “Si protesto”, lo que desato carcajadas en toda la sala.
Deferencias especiales tuvieron los invitados para la señora Adriana González de Hernández, por las atenciones que recibieron de la primera dama de Tamaulipas.
Es por ello que los mandatarios y funcionarios especiales se sintieron como en su casa, porque además estos leves incidentes de color blanco hicieron agradable su estancia.
Y porque Geño hizo que Victoria fuera para todos como un cálido hogar.
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