En Tamaulipas se ha recibido el apoyo de la cúpula partidista en esta elección local sin importar la corriente, escuela, grupo o equipo político que me diga. Bien sabemos que en todos los partidos hay fracciones que son lideradas por grupos de poder.
Las divisiones partidistas están en todos lados, como en el PRD y si no habíamos de darnos cuenta, ellos mismos en su protagonismo se auto flagelan con los golpes bajos y por encima de la mesa, un ejemplo local fue la presidencia estatal del partido, donde la dirección nacional tuvo que meter la mano para poner los puntos sobre las “ i ”.
En el contexto nacional los amarillos han dado el ejemplo de conflicto cuando en la “guerra partidista” relucieron los seguidores de Manuel Andrés López Obrados (MALO) y los no menos importantes de Jesús Ortega, a quienes finalmente el voto por voto de las urnas se les aplicó por determinación del IFE, quedando el grupo de los “Chuchos” en la presidencia.
Desde luego que los azules del PAN tampoco pueden presumir de una sólida unidad, prueba de ello vimos en el estado de Tamaulipas, el problema que se generó por la candidatura de la expriista “Pera” Peraza Guerra que se la juega por Tampico y que como su apellido materno, pareciera que hubo una buen batalla campal en el sureño puerto.
A nivel nacional los últimos goles mundialistas que se han tirado, fue con las famosas alianzas que esta vez hicieron los azules del PAN con los amarillos del PRD y que incluso fue motivo de renuncia y cambios de partido de algunos prominentes militantes.
Volviendo con los tricolores del PRI y su camino de retorno a la Residencia Presidencial de los Pinos, le diré que sin menospreciar a nadie, son tres cabezas las que se asoman al arrancadero por la candidatura y ya desde ahora se pude decir de tres precandidatos.
En una esquina tenemos a la “Doña”, la socióloga de profesión, Beatriz Paredes Rangel, ex gobernadora de Tlaxcala, ex Senadora, Diputada local y federal varias veces, embajadora de México en Cuba, Subsecretaria de la Reforma Agraria, presidenta de la CNC y como dato curioso contendió por la presidencia del PRI, solo que en aquellos tiempos la venció el tabasqueños Roberto Madrazo –de apellido- Pintado, de a de veras. Ahora es mandamás del PRI
En otra esquina identificamos al sonorense Manlio Fabio Beltrones, economista, ex gobernador, ex diputado federal varias veces, Coordinador del Senado, subsecretario de gobernación, ex Srio. Gral de la CNOP. A Beltrones Rivera se le asocia con Mario Aburto, aquel que detuvieron en Lomas Taurinas, acusado y sentenciado por asesinar al candidato presidencial por el PRI, Luis Donaldo Colossio Murrieta en época de Carlos Salinas de Gortari.
En la otra esquina del cuadrilátero está el “niño glostora” Enrique Peña Nieto, quien es descendiente de Severiano Peña, que fue presidente municipal de Acambay, Edomex en cuatro ocasiones, (1914, 1916, 1921 y 1923). También es familiar de dos ex gobernadores: por el lado paterno de Gilberto Enrique Peña del Mazo, era pariente de Alfredo del Mazo González y su madre, María del Perpetuo Socorro Ofelia Nieto Sánchez, quien era hija de Constantino Enrique Nieto Montiel, familiar del gobernador Arturo Montiel Rojas.
Los tres, en un momento diferente han llegado a tierras tamaulipecas en estas elecciones a ¿“cuerpear”? a los abanderados tricolores, pero muy especialmente al Dr. Rodolfo Torre Cantú, que busca la sucesión del gobierno de Tamaulipas.
La cuestión que llega a la mente es que ¿vienen a apoyar efectivamente a Rodolfo o bien, se vienen a granjear el apoyo del doctor Torre Cantú para, llegado el momento, comprometerlo desde ahora con el voto necesario para la candidatura del 2012 de su partido?
Nada dude usted de que eso de los espionajes telefónicos donde exhiben a los gobernadores PRIÍSTAS Fidel Herrera de Veracruz y a Ulises Ruiz de Oaxaca sean autogoles entre los mismos protagonistas del tricolor, motivados por la vereda al 2012 y que de paso sirve para pelear con su más acérrimo contrincante electoral, los azules del PAN.
Finalmente, mis condolencias sinceras a la Familia Villarreal Anaya por la irreparable pérdida de uno de los gobernadores más probos de Tamaulipas: Don Américo Villarreal Guerra, que ahora ya está con su inseparable hermano Emilio. Ambos PRIÍSTAS limpios en su amplia trayectoria partidista y comprometida siempre con su pueblo.
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