Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Dice el refrán popular:”Lo que no que no descubre el viento, el tiempo lo hará” y dicha conseja popular aplica ante las deficiencias que se han descubierto en las instalaciones de la Aduana Fronteriza de Reynosa que ha merced de la naturaleza, pero principalmente el haber pretendido desafiar su fuerza, el inmueble ha pagado el costo.
En el punto de operaciones del carril “Sentri” cerrado desde el pasado martes, es en donde se exhibe la deficiente obra, pues inicialmente se construyó dicho paso vehicular en un vado que es paso natural del agua, apenas unos tres metros separan la carpeta asfáltica del río.
Las bardas que rodean dicho carril de circulación hacia el puente internacional Hidalgo, se han cuarteado y resquebrajado, se encuentran casi a punto de derrumbarse y muestra la penetración de la humedad ante la cercanía del agua que ha causado estragos en los materiales.
Las autoridades han instalado pilotes de soporte en los accesos a este punto de las instalaciones aduaneras, pero tan pronto sean retirados los refuerzos nada ni nadie puede garantizar que las bardas no vayan a colapsar, por ahora los, sostiene la presión de los costales y el frente de caliche que sirve como bordo de contención, pero después es impredecible lo que pase con la estructura.


