Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- En el recuento interminable de la estela de daños que dejo a su paso el desbordamiento del Rio Bravo a causa del huracán “Alex” que azoto la región hace casi un mes, se escenifican precedentes que nunca antes la historia había registrado y al menos en Nueva Ciudad Guerrero, Olga Julieta Elizondo Guerra, presidenta municipal, no vacila en declarar desastre total en aquel poblado distante a una hora y media de Reynosa.
Poblaciones rurales aledañas a la cabecera municipal fueron inundadas, lo mismo que ranchos de ganadería, cinegéticos y pesqueros que sucumbieron a los efectos del fenómeno natural sin parangón.
“No hemos podido cuantificar totalmente los daños, pues hay muchas edificaciones aun bajo el agua, en su momento el tiempo nos lo dirá el alcance, pero puedo decirle que no hay antecedente alguno, ni el más viejo de los residentes recuerda una tragedia similar, y a eso agréguele que somos vecinos de Anáhuac (Nuevo León) que fue el poblado más golpeado por el huracán, era lógico suponer que nosotros también seriamos afectados en gran medida”, asentó, la alcalde de Nueva Ciudad Guerrero.
Elizondo Guerra confía en que la ayuda anunciada por el gobierno federal, luego de la declaratoria de desastre, arriben pronto y haya fluidez y no ocurra que estos se pierdan en tramites burocráticos.
Y aprovecha para ilustrar parcialmente el alcance en los daños ocasionados por las inundaciones, en el caso del poblado “La Lajilla” el caserío integrado por 35 viviendas fueron dañas, lo mismo en la comunidad de “San Rafael de las Tortillas” otras 18 casas y el caso extremo se registra en la antigua ciudad Guerrero que solo se accede por lanchas, con pérdidas totales, sobretodo entre los pescadores que realizan sus actividades laborales por la zona.


