Carlos Peña Palacios/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Esta botella de agua que consume el químico responsable de la unidad de análisis de la COEPRIS, no fue adquirida en un centro comercial, mucho menos fue vaciada de un garrafón de agua purificada, bueno si de un garrafón pero que contiene agua de un canal, nada menos que de desagüe.
Mario Armendáriz, Responsable de análisis de COEPRIS dice al respecto: “Es una forma de potabilizar el agua de canales, ríos, estanques, lagunas, y que no se encuentra apta para consumo, nosotros le damos un tratamiento de forma inmediata, rápida con el propósito de lograr que el agua quede para consumo humano dentro de norma“.
Fue mediante la brigada multidisciplinaria que continúa realizando la Cuarta Jurisdicción Sanitaria ahora por las comunidades ejidales de El Banco, Estación Corrales y el Porvenir, donde la Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios, promovió el consumo de agua que se encuentra en este sifón, pero antes aplicarle el famoso sobre PUR, utilizado desde Haití para purificar el agua inservible.
“Es un sobre por cada diez litros de agua, tiene la finalidad el polvo de sulfato de hierro, e hipoclorito de calcio, la finalidad es precipitar, sedimentar todo lo que esta disuelto en el agua y el hipoclorito actúa como un desinfectante“ añadió.
Quedando en óptimas condiciones, los primeros en poner el ejemplo de las óptimas condiciones fueron los funcionarios de la salud, sin antes señalar que los ingredientes nocivos quedaron fuera del envase.
El agua en estado cristalina, y con la presencia de los sólidos ya sedimentados se genera agua potable, trae cloro y se puede consumir sin riesgo alguno.


