Ni el tiempo ni distancia

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Carlos Peña Palacios/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas,- “Yo lo conocí en Soriana Periférico, primero nos vimos, de ahí él se fue un tiempo y después regresó, y al poco tiempo me dijo que me andaba buscando”.

Para el amor no hay lugares indicados, ni fechas, nadie ha podido descifrar en qué momento llega y en qué situaciones se encuentren las personas.

Francisca Fernández Chávez continua: “le digo yo porque, luego platicamos porque estaba trabajando…Él regresó y luego platicamos, pero en eso tuve que salir y ya me dijo que…”

Es la historia de amor de dos adultos que quizás usted los vio al pagar la cuenta de sus compras en el centro comercial, son empacadores, a quienes les llego la luz de un cerillito, y que estuvieron presentes en el primero de cinco juegos de lotería que organiza el DIF de Reynosa en el mes del Adulto Mayor.

Jesús Leandro Ferral, el caballero de esta historia sigue narrando: “Para decirle lo que yo sentía por ella, y declararle mi amor, nada más que afortunadamente y desafortunadamente tuve que salir y eso me dio tiempo para que yo pusiera los pies sobre la tierra, saber el paso que iba a dar, ella es viuda y yo viudo”.

Y como les seguía diciendo al inicio de esta historia, para el amor no hay distancias, ni tiempo mucho menos terceros cuando este se presenta.

Donna Francisca expresa: “Y luego ya él me hablo ya le dije, te voy a invitar que vayas a donde yo vivo, después les dije a mis hijos que me iba a casar, ¿Cómo que se va a casar? Y me voy a traer a mi pareja y ya lo invité a la casa, los reuní a todos, ellos quedaron de acuerdo, él puso la fecha, él dijo que nos íbamos a casar “.

Ya pedida la mano de la novia, lo siguiente fue viajar al lugar de nacimiento de uno de ellos para atestiguar la unión.

“El compadre de Don “Chuy” le dijo que no había problema que se fuera para Veracruz con su familia y que se vengan tus hijos, son de Cerro Azul; como se aproximaban las fiestas de fin de año, allá hicimos otra fiesta primero fue con los ella y luego con los míos, en el Registro Civil de Tamiahua, Veracruz“.

Como cabeza de esta unión, el voto matrimonial es dado como una palabra de honor.

“Está vigente, espero en Dios que siga hasta que Dios nos levante”, concluye Leandro Ferral.