Hugo Reyna/EnLineaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.-Por los polvorientos caminos y calles sucias de la ciudad se puede observar a diario, el trajinar de los herederos del “cambio” que retan al discurso oficial de que “lo peor de la crisis ha pasado” como insulto es tomado ese desplante desafiante y al menos en el caso de quienes tienen que lidiar con la busqueda del sustento que perciben producto de su incursión en actividades no remunerativas representan la contradicción.
Ayer al mediodía un hombre entrado en años acompañado de una marimba estuvo por espacio de medio hora pretendiendo animar a los transeuntes con su alegre musica, pero sin inmutarse los peatones que apuradamente pasaban frente a el en la esquina de la calle Hidalgo y Morelos apenas y volteaban de reojo a observarlo.
Se distanciaron de las melodiosas interpretaciones con musica de marimba que esforzadamente aquel hombre sacaba del instrumento, agitados y con prisa las personas iban y venía concentradas en sus pensamientos, ¿quizás pensando como festejarán el grito, si tendrán dinero, ver a alguien, acudir al medico y no tener dinero?, muchas cosas que los mantuvieron al margen del artista urbano.
Despues de infructuosos intentos de lograr apenas unas monedas de la gente, aquel hombre emprendió la retirada del crucero, desalentado por la escasa respuesta y carencia de apoyo económico, montó sus tiliches sobre la marimba y empujandolo con la fuerza de su espiritu imbatible por la crisis, avanzó por las calles del centro de la ciudad, cruzó la plancha de la plaza principal y siguó por alla por la Juárez, y así despues se perdió de la vista en busca de una mejor suerte y lograr juntar apenas lo suficiente para continuar mañana con el reto a la adversidad, aquella que no se mira en los discursos de los gobernantes y que esta proscrita del principio de optimismo que a todos contagia y que a nadie convence.


