HABIA UNA VEZ/Everardo Hernández Medrano *México de contrastes

0

Se me había pasado comentarles, la agradable sorpresa que recibí otra vez, cuando acudí a realizar una gestión en las oficinas del SAT de Matamoros, pues resulta que, para empezar, hice una cita a través del portal de internet y me enviaron a mi correo, la hora, fecha y número de folio, para que no perdiera mi valioso tiempo.
20 minutos antes de la hora indicada, entré a la oficina en mención y ¿Qué creen?, me recibió una amable mujer con una sonrisa, tomó mis datos y me pidió que me sentara un momento, lo que aproveché para servirme un café cortesía de SAT, aunque también había agua y galletas, pero en fin, yo estaba totalmente sorprendido porque en ninguna oficina gubernamental tratan a uno con esa amabilidad y eficiencia. Pero eso no es todo, también había baños muy limpios para los contribuyentes.
Sentado en una cómoda silla en la sala de espera donde habría otras 15 personas viendo sus telenovelas preferidas en las pantallas que estaban en la pared, disfruté de mi café y apenas lo estaba saboreando cuando la dama amable, me llamó y me indicó que pasara a uno de los módulos de atención y así lo hice, ahí me atendió otra dama muy amable, me dio orientación, hizo el trámite vía internet, me entregó una constancia escrita del mismo y me despidió con otra sonrisa. ¡Oh my God! Exclamé ¿Están seguros que esto es México?
EL CONTRASTE
Al día siguiente fui a realizar otro trámite al BANCEFI y para empezar no estaba funcionando el aire acondicionado, me atendió una dama que nunca sonrió, ni por descuido, luego llegaron dos sujetos con camisas que lucían logotipos de SEDESOL, se acomodaron en la reducida sala de espera y empezaron a recibir, de dos en dos, a un centenar de mujeres, por su aspecto, muy pobres que estaban haciendo fila AFUERA BAJO EL QUEMANTE SOL para que les dijeran si ya habían llegado las tarjetas para recibir los apoyos del programa OPORTUNIDADES.
Las pobres mujeres, algunas con sus niños en los brazos, otras en sillas de ruedas y algunas muy ancianas, entraban bañadas en sudor, tan solo para ver la cara agria del gordo funcionario de la SEDESOL que las trataba en forma despectiva, mientras otro, flaco, la hacía de portero y las atajaba como cadenero de discoteca.
La dama que nunca sonrió, me indicó que regresara en la tarde, cuando ya estuviera más desocupada y así lo hice, al salir, me estremecí al ver a las humildes mujeres aguantando el terrible sol, sin agua, haciendo una larga fila que habían iniciado desde las siete de la mañana. ¡Cuánta insensibilidad!
Al regresar a las tres de la tarde, todavía estaban unas diez mujeres haciendo fila, pero el colmo fue cuando el tipo gordo le dijo a una anciana que se apoyaba en un bastón, que no estaba en la lista y que tenía que ir a ver a alguien en la Presidencia Municipal, como si estuviera a la vuelta de la esquina.(veinte cuadras)
Pensé ¿Por qué tratar a esa pobre gente con tanta insensibilidad y desprecio? Porque el hecho de que sean humildes, sin influencias y sin capacidad de protesta, no justifica que los funcionarios de la SEDESOL no los traten con respeto, en un local adecuado, con aire acondicionado, donde puedan acudir al baño o tomar agua mientras esperan, sentadas en alguna sala confortable y personal amable. ¿Por qué la SEDESOL no tiene oficinas propias y tiene que pedir prestadas las de BANCEFI?
CONVOCATORIA
“Con motivo de los lamentables hechos donde se conoció del brutal asesinato de 72 migrantes, en el vecino Municipio de San Fernando. El DEPRODHEZAC se encuentra organizando una actividad para realizarse este domingo 12 a las 10 de la mañana en la Plaza Principal de Matamoros”
Tal evento, dice la convocatoria, “consistirá en una pinta colectiva de mantas, dibujos, carteles y lo que se nos vaya ocurriendo de frases pro migrantes. Se trata de un evento sencillo, pacifista y colorido”.

Muchas gracias por sus comentarios y aclaraciones y si desea que esta columna le llegue directamente a su correo, escríbame a: [email protected].

(Visited 1 times, 1 visits today)