RELATO 1.-Dice la consigna popular que del plato a la boca se cae la sopa.
Y eso es lo que le puede suceder a un personaje que aquí fue polémico por engreído, por gris y por pésimo alcalde.
El creyó en aquel entonces que los periodicazos solo servían para espantar las moscas, pero pronto asimiló que duele más una nota en contra, que mil a favor.
Durante su trienio acaparo el mote de “El señor de los baches”, porque dejo a Ciudad Victoria como cráter lunar, a “La Vichy” con el rostro más cacarizo que el actor gringo Tomy Lee Jones.
Muy afecto a armar fiestas para los reporteros en las que jugaba con sus defectos, él había desaparecido de la escena por razones inconfesables, pero hace unos meses regreso con una espesa barba de candado, muy colorado y con el cabello más largo, como si intentara pasar inadvertido.
En los festines él se jactaba de que muchos y muchas lo conocían con el apodo de “El Burro”, algo que parecía que le agradaba. Luego se supo que le decían así porque es egresado del Instituto Politécnico Nacional de la carrera de Arquitectura.
Lo simpático no se le daba de manera natural, por eso hacía uso de chistes malos que en lugar de risa provocaban comezón y muecas de aburrimiento.
Al actual ayuntamiento lo dejo sumamente endeudado y el problema de los baches fue su Talón de Aquiles, por eso a varios años de distancia aun es recordado por los victorenses y no de agradable manera.
Durante su gestión a sus colaboradores les dio mano ancha para que salieran de pobretones, por eso hoy se puede apreciar que varios de ellos estrenan lujosas residencias y son propietarios de negocios que son dignos de presumir.
Solo un amigo del alma de él se le ve por la calle deambulando sucio y maltrecho luego de que fue su aguador en los partidos llaneros de futbol, no obstante de que le comisionó algunos trabajitos importantes del ayuntamiento para que sus bolsillos hicieran cierto bulto.
Ahora, otra vez en escena, se le ha visto en Tampico y en los cafetines donde abundan los indiscretos se le atribuyen frases que escaparon por su boca y que a muchos provocan risa y sorpresa.
Y cómo no, si se jacta de que va a ser el próximo secretario de la SOPDUE con el ingeniero Egidio Torre Cantú, y que hasta enumera los méritos que tiene para que el nuevo gobernador lo tome en cuenta.
Dicen, que comenta él allá en el puerto jaibo que como comisionado del PRI estatal que fue en Altamira desarrolló un trabajo perfecto, por eso el ingeniero está sumamente comprometido.
Pero basa más aun sus sueños en el hecho de que tiene un padrino que no lo olvida y que es Enrique Cárdenas del Avellano.
Animo Alvaro Villanueva Perales.
Que soñar, cuesta nada.
RELATO 2.-Se pensó que a él le había tocado bailar con la más fea.
Porque una vez que asumió el cargo de Secretario de Salud se le vinieron encima la influenza, el dengue, los problemas que generan los fenómenos hidrometeorológicos y otros que pusieron a prueba su temple y su capacidad.
A toditos ellos les hizo frente y hoy es uno de los secretarios que han acumulado más votos a su favor por la habilidad que mostró para proteger a los ciudadanos de los males que los aquejan.
Y es que con limpieza y con un bisturí fue curando las heridas que estaban abiertas entre muchos tamaulipecos que clamaban auxilio.
Su trabajo es bien valorado por el Gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores.
Y seguramente desde donde está, su antecesor va guiando la mano.
Del doctor Juan Guillermo Manzur Arzola.
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