Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Las interpretaciones que de la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos del Estado de Tamaulipas efectúa en su toma de decisiones el contralor municipal Adolfo Guerrero Luna, distan mucho de ser avaladas por sustento o fundamento legal imparcial, pues en los hechos ejerce una labor totalmente plegada a la voluntad del presidente municipal y carente de autonomía sirve como una dependencia de ornato o parapeto para efectos de cubrir un organigrama.
La reciente denuncia en contra de dos empleados cajeros de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, representan tan solo un ejemplo, en donde Guerrero Luna abandona su autoridad y representación y en torno a una sanción previamente dictada, simplemente reculó y acatando presuntas “ordenes” del alcalde Oscar Luebbert permitió la reinstalación de Hugo Alberto De Coss Elizondo y Edson Hernández Pérez, sin más explicaciones a los jefes superiores de la Comapa a quienes simplemente se les omitió dada la trascendencia de quien daba la “orden”.
Sin embargo, Adolfo Guerrero maneja a su libre albedrio la Contraloría Municipal y oculta información que debería ser de dominio público, pues se trata del desempeño de servidores públicos para con los ciudadanos, ese hermetismo con que maneja la dependencia la extiende a los medios informativos con quienes acostumbra evadir sus cuestionamientos y gusta de dar datos sueltos vagos y confusos que no aportan nada al principio de transparencia con que pregonan desempeñar la función publica.
Un ejemplo de ello es una conferencia de prensa en donde Guerrero Luna participó en Palacio Municipal el pasado 13 de Septiembre, en ese encuentro con reporteros, Carlos Peña Palacios de Tv Azteca le preguntó en torno a las investigaciones contra los cajeros de Comapa y en que rumbo estaban las indagatorias.
Adolfo Guerrero contestó al reportero que estaban en el proceso de “recabar testimonios y documentos para fortalecer las denuncias recibidas”, como suele ocurrir en el, asumió una actitud condescendiente y de tecnicismos sin ahondar en concreto a la interrogante del periodista.
Sin embargo, en ese momento y la hora en que hacia tales declaraciones en Palacio Municipal (13 de Septiembre) tres días antes el 10 de ese mes, Guerrero Luna ya había firmado un oficio en el cual notificaba la reinstalación de uno de los cajeros involucrados y sancionados en el cobro de recibos de agua que no ingresaban a las arcas del erario.
Cuando el contralor municipal contestaba preguntas a los reporteros y les informaba que estaban “investigando” en esos momentos ya había notificado la reinstalación de Edson Hernández Pérez, es decir ocultó tal información a los medios y permitió deliberadamente que se interpretara que la dependencia a su cargo estaba trabajando en el caso, cuando en los hechos ya había resuelto mediante la presunta intervención y “ordenes “del alcalde Oscar Luebbert.


