PALACIO/Mario A. Díaz Vargas *¿Doble matanza?

0

POR fortuna la naturaleza no tiene palabra de honor, por lo que, al fallar los pronósticos meteorológicos, no se presentaron en la región los torrenciales aguaceros previstos para la semana en curso.
Salvo la precipitación pluvial del pasado lunes que dejó un promedio de dos pulgadas de agua, los estragos de la naturaleza, la madrugada del domingo, ya no empeoraron.
No obstante, como ya es del dominio público, los embates naturales dejaron seis y dos pulgadas en 24 horas, lo que provocó el caos en este puerto fronterizo.
Cabe señalar que el Servicio Meteorológico Nacional pronosticaba intensas lluvias a lo largo de la presente semana lo que, afortunadamente, no sucedió y permitió que las cuadrillas de la Junta de Aguas y Drenaje de Matamoros desaguaran zonas que tenía muchos años de no inundarse.
Tal y como lo hemos señalado anteriormente, la combinación de circunstancias incidió de manera directa para que gran parte de la zona urbana y rural de Matamoros resintiera los estragos de la inundación.
La creciente del río Bravo que obligó a la Junta de Aguas y Drenaje cerrar las charnelas o compuertas que descargan aguas pluviales; la inoperancia de la Planta Tratadora de Agua Residuales No. 42, y la imposibilidad de enviar excedentes del río Bravo desde la presa El Retamal por los “rajes” en el cauce de alivio Control Uno, fueron los factores que, al conjugarse, inundaron la comunidad.
Pero…analicemos.
Respecto al cierre de la compuertas que descargan aguas pluviales al cauce del río Bravo, el nivel que soporta actualmente el límite natural entre México y Estados Unidos obligó a tomar esa decisión para impedir un grave problema de inundación en lo que se considera el antiguo Matamoros.
La Planta Tratadora, inaugurada apenas hace un año, tampoco funcionó “a la hora buena” como consecuencia de los niveles y al estar colapsada por un “caído”.
Asimismo, el Gobierno del Estado no pudo solicitar a la Comisión Nacional del Agua que se enviaran excedentes a través del Control Uno en virtud de que anteriormente le había pedido que rajara el bordo poniente de contención, inundando el ejido Las Blancas, para salvar de esa contingencia a la zona urbana de la ciudad.
Cuestión de recordar que a consecuencia de los efectos catastróficos del huracán “Alex”, en un afán de proteger a cientos de colonias del centro y periferia, las autoridades de los tres niveles de gobierno decidieron hacer seis “rajes” en el bordo de contención del citado cauce de alivio a fin de bajar el nivel del río Bravo que crecía peligrosamente y amenazaba con rebasar los 9 metros.
En aquella ocasión, al valorarse las alternativas, finalmente se decidió por inundar el ejido Las Blancas para salvar la zona urbana de Matamoros.
Como consecuencia de las seis pulgadas de agua que cayeron en la región durante la madrugada del domingo y las dos que se sumaron al día siguiente, ya no fue posible evitar la inundación ni aún sacrificando, de nueva cuenta, a aquella comunidad rural.
Al gobernador del estado EUGENIO HERNANDEZ FLORES le resultó imposible solicitar a la Comisión Nacional del Agua que volviera a “rajar” el Control Uno cuando apenas se está en proceso de reponer los seis segmentos del bordo poniente que fueron retirados para desfogar excedentes y bajar el nivel del río Bravo en la anterior situación de emergencia dejada por “Alex”.
Tal situación, en términos beisbolísticos, prácticamente evitó la “doble matanza” para los habitantes del ejido Las Blancas.
Actualmente las gestiones gubernamentales se centran en la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) a fin de que ya no se desfogue más agua de las presas hasta bajar el nivel del río Bravo en valores que no pongan en riesgo de inundación a la ciudad.
Por cierto, los embates de la naturaleza han colocado en su verdadera dimensión dos grandes obras que, aparentemente, brindarían un óptimo servicio urbano: el Relleno Regional Sanitario y la Planta Tratadora de Aguas Residuales No. 42
En ambos casos, el fantasma de la corrupción parece hacerse presente lo mismo en autoridades de los tres niveles de gobierno que de funcionarios de la Comisión de Cooperación Ecológica (COCEF) y del Banco Nacional para Desarrollo de América del Norte (BNDAM).
El depósito de desechos domésticos para Matamoros y Valle Hermoso mediante argucias quedó en medio de cauces naturales, y la Planta Tratadora, que se supone sólo recibe aguas residuales, en la práctica también es receptora de aguas pluviales.
¿Cómo la ve?
Y hasta la próxima.
[email protected]

También lea y escuche PALACIO en: www.elgraficotam.com.mx, www.meridianohoy.com.mx, www.diariodebate.info, www.enlineadirecta.info, www.fapermex.com, www.sondeosmex.com, El Gráfico de Tamaulipas, Meridiano Hoy de ciudad Victoria y Radio Fórmula Tamaulipas en el 89.5 de F.M., en su primera emisión de noticias y en www.libertas.tv.

(Visited 1 times, 1 visits today)