– Y van con dedicatoria a Egidio Torre
Hugo Reyna/EnlíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Desde su blog personal, el ex –gobernador Tomás Yarrington Ruvalcaba libró su primer episodio de ataque en contra de un presidente municipal, en este caso José Pérez Inguanzo de Tampico, a quien tildó de “cobarde y pusilánime” en una elegía que dedica al puerto jaibo, evocando con añoranza sus años de infancia y la tranquilidad con que se realizaban las actividades cotidianas antaño.
En el mensaje de reflexiones que comparte a sus seguidores, Yarrington Ruvalcaba es duro e implacable, pues no concede ninguna concesión a las autoridades a las que en parte culpa por el descontrol de la inseguridad y la incapacidad de poner orden y que ha obligado a que los tampiqueños, apenas se mete el sol se recluyen en sus hogares ante el temor.
El ex –gobernador vuelve a las andadas y en ese acto que análisis políticos califican como rudeza innecesaria contra un adversario pequeño en relación a su estatus político, no pocos coinciden en que detrás de ese ataque, hay una estrategia previamente diseñada con el propósito de reagrupar su fuerza política e influencia que quedó desamparada, tras el deceso del malogrado candidato del PRI a la gubernatura, Rodolfo Torre Cantú.
Tomás Yarrington era un elemento importante e influyente en aquella campaña de Rodolfo Torre, y nadie dudaba de sus meritos para disputar la próxima senaduría en 2012, empero, todo cambió tras el crimen del priísta y los grupos tuvieron que replegarse, con el objetivo de que no haya cambios en los criterios pre-establecidos se puede entender la saña con que Yarrington trata al alcalde de Tampico.
Necesariamente tienen muchos destinatarios sus críticas severas y pretende mantener inamovible su perfil y fortaleza para estar en condiciones de ser participante en el proceso electoral federal del 2012.
Tomás Yarrington es un político experimentado y consciente de sus tiempos, sabe que en ocasiones para lograr los objetivos, es necesario- a veces- recurrir a ejercer un poco de presión, aunque sus ataques tengan destinatarios colaterales y no precisamente a sus adversarios que como en este caso el alcalde tampiqueño, no es más que un peón del juego de ajedrez del ex –gobernador.