Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Cambiando la “cara”

0

Todos hemos dicho algo, y quien lo niegue, estará faltando a la verdad.
Victoria, la capital de Tamaulipas necesita no una “mano de gato”, como dijeran las abuelas, sino un “zarpazo de tigre”, gracias a una serie de factores que tienen que ver, principalmente, con la naturaleza.
Y es que todos padecemos a diario el desperfecto que tienen nuestras arterias: hay algunas vías que están prácticamente intransitables, razón por la que, el pasado día 12 el alcalde Arturo Diez Gutiérrez Navarro puso en marcha un ambicioso programa de rehabilitación de calles, gracias al apoyo de Eugenio Hernández Flores, gobernador constitucional del estado, victorense que ha dispuesto una importante inversión en la capital del estado.
Un poco más de 190 mil metros cuadrados son los que se rehabilitarán en cuanto a levantamiento de la carpeta, bacheo y demás acciones que están permitiendo que podamos transitar de una forma más decorosa. Todos quisiéramos que dentro de las calles que se ha programado rehabilitar estuviera la nuestra, sin embargo, hemos de ser sensatos, porque no se puede pavimentar toda una ciudad en tiempos cortos, y además, recordemos que se está procurando dar prioridad a aquellas calles y avenidas que tienen mayor flujo vehicular, y no porque sean más o menos importantes unas que otras, sino porque hay que hacer obra para beneficio de la mayor cantidad posible de ciudadanos, lo que es totalmente comprensible.
Para tal efecto, hay más de 84 millones de pesos que se invierten en la rehabilitación: 30 provienen del gobierno estatal, 21 y fracción, del programa Hábitat; 20 y pico, del programa Fonden; 9 de Fismun y 4 y fracción del programa Fopam. Como podemos ver, todo mundo está participando en esto de dejar decorosas nuestras calles.
El alcalde Arturo Diez Gutiérrez prácticamente no ha estado en sus oficinas, porque se la ha pasado esta semana en recorridos para verificar que las calles estén en mejores condiciones. Se habla de muchos metros que significarán que nuestros amortiguadores puedan tener mayor vida, y claro, de que la capital vuelva a tener ese aspecto que conservó durante mucho tiempo, hasta que llegaron los fenómenos meteorológicos y también, hay que entender que muchas de nuestras calles se están haciendo viejas, y como todo, se requiere de un mantenimiento periódico.
Sin embargo, hay cosas que realmente molestan porque no tenemos la capacidad de aceptar lo que se presenta, o de plano, no tenemos idea de qué significa el entender que todo tiene un proceso.
Nos quejamos de que hay baches, pero ahora… ¡nos quejamos porque los arreglan!
Es natural que las calles se tengan que cerrar, es parte del proceso de rehabilitación, y claro que ocasiona molestias, pero hay que prevenir estas situaciones, y una forma de hacerlo puede ser el salir unos minutos más temprano, para evitar los amontonamientos que no dejan nada bueno.
Ya hemos circulado por la calle Lauro Rendón, conocida por todos como “el 27” y vemos que está cambiando su aspecto, aunque somos de la idea de que la parte que cruza con la vía del tren debiera ser primero que nada, ya ahora estuvimos por ahí disfrutando del nuevo aspecto de la misma: hoy no luce, allá donde la secundaria general número 4, con baches sino con una nueva carpeta que hará frente a las necesidades de tráfico citadino.
Y vemos por varias partes de la ciudad las máquinas y cuadrillas de personal que está tratando de resanar todo lo que el huracán y las intensas lluvias ocasionaron.
Hay mucho por hacer, lo sabemos, y eso hay que asimilarlo y aplaudir que no se detenga el ritmo de las obras, aunque a muchos nos moleste transitar por una calle determinada, pero insistimos en la necesidad de que hay que aceptar las limitantes temporales en aras de volver a contar con una ciudad de calidad en sus servicios.
Siempre habrá pendientes, es decir, que para que la ciudad esté completamente pavimentada deberían pasar muchos años, y cuando estuvieran terminando, seguramente ya otros tramos requerirán un refuerzo o rehabilitación de nueva cuenta, más, con los cambios climáticos que nos están dejando lluvias mucho muy intensas y calores muy extremos.
Todo influye, hasta la falta de aplicación de uno que otro personaje que no tiene idea de lo que es el servicio público.
Muchas veces ya no creemos en lo que la autoridad anuncia, pero al día de hoy sigue habiendo mucho movimiento en las arterias de la capital de Tamaulipas, y eso nos alegra, porque pone de manifiesto que hay respuesta ante las exigencias de la ciudadanía, la que tiene ya tiempo exigiendo una respuesta a las demandas de obra en las calles.
Las calles de Victoria, aquella ciudad otrora tranquila y sonriente, están volviendo a tomar su a apariencia natural, es decir, recuperando su vigor, y entonces podremos decir que a nuestra ciudad se le está poniendo atención, y se le cambia, poco a poco, la cara.
Comentarios: [email protected]

Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!

(Visited 1 times, 1 visits today)