Interesante resulta el debate que se ha generado respecto al impuesto al tabaco que pretende –y prácticamente impondrá- establecer el gobierno federal a partir del año 2011: prácticamente un 25 por ciento de impuesto más, aunado al anunciado en el mismo tenor para bebidas energizantes, bajo la inadecuada información que registran diputados de diversos partidos en el sentido de que son prácticamente mortales.
Ahora resulta que las bebidas que contienen taurina, cafeína y otras cosas suelen ser veneno puro para el organismo, por lo que, si fueran congruentes, los diputados federales deberían llamar a cuentas a José Ángel Córdoba, quien cobra aún como secretario de salud, dado que bajo su administración en la secretaría encargada del bienestar físico de los mexicanos, se ha autorizado su comercialización, al igual que los cigarrillos, a los que ahora, bajo el pretexto de incrementar el presupuesto para la lucha contra el cáncer, sufrirán un sobreprecio muy importante.
Vamos por partes: no estamos a favor de cosas que dañen la salud, pero tampoco podemos ser más “papistas” que el mismo Papa, como decían los abuelos. Ahora resulta que las autoridades nos cuidan y serán los tutores de nuestras decisiones.
Ya nos jorobaron mucho con otras cosas y nos están obligando a otras. En el caso de los alimentos chatarra –según las autoridades- se ha prohibido su comercialización en instituciones educativas, lejos de establecer con los ahijados de la señora Elba Esther Gordillo un verdadero programa de concientización que no sea violatorio de las garantías constitucionales.
Porque los que fabrican todo este cúmulo de productos tienen derecho al trabajo, y a comercializar sus productos. Ahora bien, si son tan dañinos, pues muy fácil: que clausuren las fábricas de éstos, pero, para ser congruentes, que cierren fábricas y productoras de cerveza, vinos, tabaco, frituras, gaseosas y demás, porque finalmente dañan la salud.
Los “genios” de SS en México no han entendido que todo en exceso hace daño, y más preocupante es el índice de obesos y gordos en el país que los que fuman.
Muere más gente por diabetes e hipertensión que por cáncer, sin que se demerite la lucha que se pretende establecer, y de cuya autenticidad hay dudas porque la dependencia federal siempre ha establecido programas muy ambiciosos… que fracasan.
Como muestra, hay que ver los muchos hospitales de especialidades y regionales que ha inaugurado la dependencia en el país, y ver los que realmente funcionan: llegan, construyen, inauguran y se van, pero no dejan con qué operar.
Recordamos aquel problema que tenía el muy querido secretario de Salud en Tamaulipas Rodolfo Torre Cantú cuando inauguraron el hospital materno infantil de Reynosa: lo dejaron sin presupuesto para sueldos y operación, aunque había la promesa del presidente Calderón de que sería un gasto entre gobiernos federal y estatal: la dependencia del estado tuvo que cargar con todo sin previo aviso.
Así gobiernan estos “cuates”.
Bien, ahora dicen que no les preocupa la postura de los tabacaleros, quienes han amenazado con cerrar sus plantas y demás. Josefina Vázquez Mota, legisladora del Partido Acción Nacional no acaba de salir con su dulce sonrisa del mundo color de rosa que se vive en el trayecto de su casa a San Lázaro, y de ahí a Los Pinos. No ha pisado quizá las calles de México, donde la zozobra por quedar desempleados se mantiene en el ánimo de miles de mexicanos.
No sabe la mujercita que inclusive sus correligionarios serán afectados si las empresas se van, asustadas y azuzadas por un gobierno que ha demostrado una enorme ineficiencia y una total carencia de tacto social.
Se olvidaron de la gente, en pocas palabras.
Pensaron que todos eran de una élite privilegiada, como en la época de los nazis, pero éstos –los nazis- fueron claros y honestos, porque quienes ahora nos gobiernan tienen al país en vilo en todos sentidos.
En el ámbito de la salud, habrá que hacer un balance porque la verdad, inaugurar obras y no propiciar su funcionamiento constituye también un grande y verdadero fraude.
Y cuando los tabacaleros se vayan, seguramente, con esa sutil y falsa sonrisa, la diputada Vázquez Mota podrá salir a decir a los miles de desempleados, a sus familiares, a sus hijos, que no hay problema, que el IMSS reporta crecimiento en la tasa de empleo.
La diputada, seguramente, pensará que exageran aquellos que se quedaron sin ingreso y están desesperados por llevar qué comer a sus hogares.
Eso, en cualquier parte del mundo se llama insensibilidad, ligereza, pasividad e inclusive, idiotez.
No pueden gobernar con tanta vehemencia, no pueden hacernos eso más. Lo bueno es que ya falta poco tiempo para que acaben estas pesadillas y, seguramente, alguien se preocupará por empleos para todos… y salud para los mexicanos, sin actitudes demagogas.
Comentarios: [email protected]
Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!