EN LA recta final de la administración del alcalde ERICK SILVA SANTOS, funcionarios, contratistas y algunos abusivos líderes de colonias no dejan pasar lo que se denomina “el año de Hidalgo”.
Dos claros ejemplos habrán de constatar la voracidad de quienes sienten que el poder económico y político poco a poco se les escapa de las manos, luego de casi tres años de ejercerlo a plenitud.
Veamos.
El ingeniero HUGO CARRILLO, uno de los contratistas preferidos en el actual trienio, y el secretario de Desarrollo Urbano Municipal, MANUEL POLANCO, pretenden agenciarse parte de un nada despreciable presupuesto autorizado por el propio gobernador del estado EUGENIO HERNANDEZ FLORES.
Resulta que luego de varios meses de gestiones, por fin, en diciembre del año pasado, el director del Instituto Tamaulipeco de Capacitación (ITACE), OMAR MASSO, apoyado por dirigentes de colonias, logró que el mandatario le autorizara el revestimiento del camino que conduce a ese centro de educativo ubicado al poniente de la ciudad.
El funcionario educativo obtuvo la promesa de obra consistente en el revestimiento con caliche y riego de impregnación a lo largo de los 1,200 metros que separan las instalaciones del ITACE de la carretera Sendero Nacional.
De acuerdo a las especificaciones técnicas de la obra, se autorizaron 400 mil pesos para que los alumnos pudieran trasladarse hacia y desde su plantel educativo con seguridad, sobre todo en época de lluvias.
En claro contubernio, CARRILLO y POLANCO, utilizando el bordo de contención de un dren que corre paralelo al camino, mañosamente redujeron de 1,200 a sólo 800 metros el tramo a revestir, a sabiendas de las penurias que pasarían los alumnos al caminar por encima del bordo durante la temporada invernal y de lluvias.
Pero no tan sólo eso. Técnicos en la materia consultados por el director OMAR MASSO le aclararon que debido a la evidente mala calidad de la obra, la inversión del contratista no rebasó los 100 mil pesos.
El asunto hizo crisis porque tanto el ejecutor del trabajo como el funcionario municipal insisten en que el titular del ITACE les firme de recibida la obra en esas condiciones a cambio de hacerlo partícipe de los 300 mil pesos restantes del presupuesto autorizado por el gobernador del estado, para tal fin.
Obviamente, MASSO se negó a participar en el enjuague y ahora enfrenta la insistencia del contratista consentido de la administración y del propio Secretario de Desarrollo Urbano.
A pesar de que la citada obra no es de las millonarias, tal parece que los involucrados quieren aprovechar hasta el último momento el “año de Hidalgo”.
Otro caso parecido, aunque en circunstancias distintas, es el abuso que pretende cometer la presidenta de la colonia Ampliación Santa María ubicada al sur oriente de la población.
MARIA LOURDES AGUILAR, quien preside la mesa directiva en ese asentamiento humano, provocó la inconformidad de los colonos al exigir el pago de 400 pesos por expedir la carta de no adeudo, requisito indispensable para contratar el servicio de agua potable.
Al grito de “me pagan o les corto el agua” la citada lideresa se hizo acompañar de una cuadrilla de la Junta de Aguas y Drenaje de Matamoros, quien procedió a suspender el suministro en la toma comunitaria.
De nada valieron los argumentos de los residentes de la colonia Ampliación Santa María en el sentido de que el propio gobernador del estado EUGENIO HERNANDEZ FLORES condonó los gastos de introducción de la red.
En consecuencia, están en condiciones de contratar ese servicio con la paramunicipal, pero el elevado y arbitrario costo de la carta de no adeudo les imposibilita iniciar el trámite.
Para buena fortuna de los inconformes, el Secretario de Desarrollo Social del Municipio, GERARDO DE LA CRUZ, corrigió el entuerto y orientó a los quejosos a pagar tan sólo 50 pesos en la tesorería municipal para cumplir con ese requisito.
Por cierto, el incumplimiento de un bono económico por lograr la mayor votación en la pasada elección local agudizó la pugna entre la lideresa de vecinos de la colonia Sección 16 y el primer síndico JUAN CARLOS CISNEROS.
El citado funcionario tiene la encomienda del primer edil de actuar como “apagafuegos”, aunque, según parece, ni el hidrante ni la máquina tienen suficiente capacidad, por lo que la extinción del fuego social se antoja punto menos que imposible.
DESDE EL BALCON:
Lo dicho, Comendador ¿verdad que la recta final es el fiel reflejo del año de Hidalgo?
Y hasta la próxima.
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PALACIO/Mario A. Díaz Vargas *Tontejo el que deje algo.
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