Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *¿Robo en pequeña escala?

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Quienes hemos tenido como parte de nuestra norma cotidiana el chequeo de correos electrónicos y también la incorporación de éstos al desarrollo personal y profesional estamos expuestos a muchas cosas, entre ellas, las cadenas, los virus y demás cosas, pero hay algunas que tienen algo de razón.
Un buen amigo ha enviado un correo pidiendo que tengamos cuidado con el próximo recibo de la Comisión Federal de Electricidad, argumentando que se cierne sobre la población un nuevo fraude disfrazado: nos han enviado el “monedero” a todos los usuarios, que no es más que una tarjeta que acumula puntos de acuerdo al consumo de energía, y que luego se canjeará por muchas cosas, o al menos, eso nos han querido hacer creer.
Hablan entre otras cosas de un seguro, y nos recordó aquella acción que llevó a cabo Teléfonos de México en su tiempo, cuando sin querer nos dejaron en la cuenta un seguro de la firma Probursa, que nadie contratamos pero sí nos cobraban. Era muy sencillo: había que hablar para cancelar y listo, pero en tanto, las compañías se embolsaron una muy buena cantidad de pesos –y centavos- de todos nosotros. Ahora la CFE hace lo mismo según nos reportan, y sería muy bueno tomar las medidas de precaución necesarias.
Nos dice el correo en mención que dentro de poco vamos a tener medidores digitales, lo que no tendría nada que ver si no tomamos en cuenta el hecho de que ahora, según el correo, tendríamos que pagar la luz por anticipado: algo así como el saldo de los teléfonos, en los que uno compra tiempo aire y gasta según lo que tenga.
Asegura nuestro amigo que esto ya se lleva a cabo en el estado de Veracruz, y pone la voz de alerta ante las medidas que toma el gobierno federal –panista, por supuesto- para tratar de adquirir más recursos en forma no muy clara. Sabemos de antemano que están tratando de jorobarnos con más carga tributaria a cambio de un deficiente accionar, y lo vemos todos los días, menos en las bardas que pomposamente mandan pintar con sus pocos logros.
En el caso que nos ocupa, se asegura que si alguien no leyó las clásicas “letras chiquitas” caerá en el fraude que se gesta contra los usuarios, dado que si se utiliza el monedero, en ese momento se activa el seguro de vida y asistencia que no pedimos pero sí nos cobrarán.
Piden no utilizar el famoso monedero, porque aseguran que al momento de hacerlo se activa y ya no hay forma de echarse para atrás, considerando que hablar a CFE a atención al público es casi imposible.
Cierto, es una empresa con una gran clase y el servicio que presta es de primer mundo, al menos en Tamaulipas, donde están pendientes de cuando se presenta un inconveniente, porque se atiende a la brevedad posible. Eso lo tenemos más que claro. No se discute la eficiencia, pero sí los métodos que emplean en ocasiones para tratar de ser más que eficientes, parte de un aparato que nos está dejando sin recursos en un país en el que los incrementos salariales no van acordes con los de precios y servicios.
Somos curiosos, porque nos dicen por un lado que la inflación es de uno o dos puntos, pero los precios se incrementan en más de un 20 por ciento, y si no, cheque lo que compra cotidianamente, y verá que no alcanza igual que en el mes antepasado, por decir solamente algo.
La página del monedero asegura que el mismo no tiene ningún tipo de seguro adherido, que sus beneficios son absolutamente gratuitos. La verdad, poco creemos en estas cosas dado lo que hemos vivido en una nación que ha sufrido desengaños oficiales por años.
Hay que estar muy pendientes y exigir a nuestras empresas paraestatales y oficiales que sean claros en sus promociones en sus leyendas y cobros, porque los mexicanos no merecemos que nos hagan los trafiques que vivimos siempre, y que luego, al encontrar al culpable, solamente se le consigna y se le deja libre con cualquier pago de fianza.
Hay delincuentes de los llamados de “cuello blanco” que andan libres como palomas en plaza pública, sin ningún problema, viviendo de lo que estafaron a los demás. Esos son los que deberíamos tener en cuenta para evitar los conflictos económicos que luego vivimos en cada hogar mexicano.
Lo que menos necesitamos es que nos digan que los “beneficios” que recibimos son de parte de un servidor público en particular. Los que votamos elegimos a un presidente de la República, sea con voto a favor o en contra, porque en un proceso democrático así es.
Pero de ahí a que todo lo que se haga es por obra y gracia -o culpa- de él, dista mucho de la realidad. Elegimos a un gobierno, a alguien que encabeza el aparato oficial, y será esta persona la encargada de rendir cuentas, pero no es el que nos sacará de la pobreza o que, generosamente nos regalará unos centavos. Es el gobernante y no el Robin Hood mexicano. Es el encargado de hacer que todo funcione bien, y eso lo deben tener muy claro.
En lugar de pensar en como quitarnos algunos centavitos a cada uno para sumar millones, en lugar de pintar bardas con los logotipos del gobierno federal, deberán cumplir con sus cometidos, para los que fueron electos.
No queremos ladrones ni bandidos, queremos gobernantes y servidores públicos, por favor.
Comentarios: [email protected]

Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!

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