Benito López Díaz/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- Un promedio de ocho horas esperan los autobuses de pasajeros y automovilistas en los retenes militares tras la racha de violencia que se registra en la frontera.
Pasajeros y conductores se ven afectados en sus trayectos por carretera ante las intensas y lentas revisiones que efectúa el ejército en autos y unidades.
El gerente de la central de autobuses, Jaime Mejía Bravo reportó lo anterior y precisó que el fin de semana los puntos de revisión instalados por el ejército atrasaron las corridas un promedio de ocho horas.
Reveló que por parte de las empresas de autobuses giraron instrucciones a los operadores para seguir al pie de la letra las instrucciones de los cuerpos encargados de la seguridad en Tamaulipas, luego de los incidentes ocurridos en viernes pasado en la ciudad de Matamoros.
“Estamos a la expectativa de lo que pueda suceder, y de acuerdo como fluyan los acontecimientos se ajustan las políticas que se deben tomar al respecto”, informó.
Puntualizó que en el caso del Municipio de Reynosa, hace dos semanas unos tres autobuses fueron desviados para evitar los hechos de inseguridad.
PUENTE DE MUERTOS REVIVE LA CENTRAL
Con el puente del día de muertos de semana la demanda de pasaje en la central de autobuses aumentó en un 40 por ciento, en comparación al mes de octubre del 2010.
El gerente de la terminal estableció lo anterior y dijo que la celebración de los difuntos trajo un repunte en la actividad, que ha registrado una crisis a lo largo del año.
Precisó que los días uno y dos de noviembre el sector repuntó hasta en un 40 por ciento, pero en comparación al mes de octubre donde sufrió una caída del 30 por ciento.
“Nos logramos enderezar un poco, fue un puente bastante aceptable en cuanto a la demanda de pasajeros que se presentó en la central de autobuses”, subrayó.
Detalló que el festejo de los muertos logró impulsar al sector desde el viernes 29 de octubre hasta el martes dos de noviembre, en que los familiares de los difuntos visitaron sus tumbas.
“Hubo buen movimiento de pasajeros en la central, fue un buen puente para reactivar el transporte, y esperemos que así continué el buen paso hasta las vacaciones de diciembre”.
Recordó que el mes de octubre fue uno de los peores para las empresas de autobuses instaladas en la central, ya que vieron disminuir sus ventas en un 30 por ciento.
“Durante todo octubre nos fue mal, la actividad cayó considerablemente y no habíamos podido salir de esa racha, hasta que pasó el día de los difuntos”.
Respecto a un incremento en las tarifas del pasaje, descartó se presente en noviembre, a pesar de los constantes aumentos al precio de los combustibles y refacciones.



