Carlos Peña Palacios/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Mientras unos hombres trabajan sobre el borde del rio Bravo, una nave de la Patrulla Fronteriza sobrevuela una y otra vez sobre sus cabezas, reconociendo lo que permanece o no en la frontera.
Luego de desistir en su intento de internación a la unión americana por la frontera de Reynosa, estos sujetos permanecen refugiados en el albergue “Senda de Vida”, localizado sobre el caudal, con una tarea específica para ayudarse en la supervivencia.
“Por aquí lavando donde se hace la comida, ahorita lo que estamos haciendo es limpiar y luego pintar, ósea que todos tenemos que hacer algo para apoyar la iglesia”, señaló Rolando Kitch, un indocumentado chiapaneco.
Grandes y pequeños tienen ocupaciones durante la mañana, al bajar el nivel del agua del rio Bravo, trajeron árboles secos necesarios para subsistir a los frentes fríos venideros.
Un indocumentado Héctor Luna, al cortar leña con un machete expresa: “Para calentar agua para bañarnos, sirve para todo, ahorita en tiempo de frio para los alimentos como no tenemos el gas para calentar el agua, se usa la leña”.
Por las condiciones del clima, se cree que el cruce ilegal se acorte conforme transcurran los días.
“Las ocasiones del frio, y yo digo que va a disminuir un poco, especialmente por las paredes que tenemos aquí en los estados unidos, pero la gente sigue pasando al otro lado, no como en tiempos normales de calor, ahorita el frio hace que disminuya un poco la pasada para los Estados Unidos”, reveló Héctor Silva, Centro de Migrantes “Senda de Vida”.
Los constantes sobrevuelos de los helicópteros para cerciorarse de la seguridad fronteriza, provocan solo un desinterés.
“Pues no pasa nada, ellos haciendo su labor y nosotros lo nuestro, es algo de diario ya no pasa nada”, manifestó Luna.