Este miércoles se llevará a cabo la ceremonia que para los tamaulipecos ha organizado el gobierno del estado, en la que Eugenio Hernández Flores ofrecerá el mensaje con motivo de seis años de gobierno.
Un recuento de las actividades en todos los rubros será el que escuchemos seguramente, y ahí también habrá una evaluación de lo que se deja para la historia en materia de obra y gobierno. El de Hernández Flores ha sido un gobierno que ha dejado una huella muy importante, y esto lo reconoce la sociedad tamaulipeca que ha sido testigo de muchas de las obras que se han quedado ahí, para el juicio popular.
Entendemos que algunos miembros de la llamada “oposición” tamaulipeca –si es que existe en un entorno serio y responsable- quieren criticar y descalificar lo que todos vemos y ellos no alcanzan a visualizar, dado que tienen una ceguera pasional que no les permite emitir juicios correctos.
Sabemos que estas personas no tienen capacidad para reconocer, por ejemplo, los miles de empleos que se crearon durante el sexenio, o la infraestructura social y urbana que queda en las muchas ciudades importantes, entre ellas, nuestra querida capital Victoria, que ha sufrido un cambio sustancial en las últimas semanas, gracias al trabajo del gobierno estatal.
Eugenio Hernández Flores es un político victorense surgido en el sexenio de Tomás Yarrington, pero que ha brillado con luz propia. Entendemos también que los políticos que llegan a ocupar puestos de elección popular no le hacen el favor a la gente, dado que ellos han aceptado esa enorme y satisfactoria responsabilidad para gobernar: es su trabajo, lo hacen porque se les paga, pero también, porque tienen vocación, la que ha quedado de manifiesto a lo largo de estos años en los que Geño se ha entregado en cuerpo y alma a los habitantes de este noble estado norteño, cuyo corazón ha sido injustamente golpeado en los últimos meses por emisarios de otros institutos, a través de los medios nacionales, en los que se ha exagerado la noticia en aras de justificar una ineficiencia nacional que afecta a todas las entidades y no únicamente la nuestra.
A unos días de concluir su mandato sexenal, Eugenio hace un importante y sentido recuento de lo que se planeó, lo que se hizo y lo que falta –o faltó- por hacer, poniendo en la mente y corazón de cada uno de los que habitamos el estado de Tamaulipas el juicio popular, que es sabio y real, ajeno totalmente a comentarios partidistas de políticos cuya estatura difícilmente alcanza los cordones de banqueta.
¿Qué esperamos escuchar en el informe a la sociedad? Seguramente, el gobernador de Tamaulipas ofrecerá una serie de datos para ilustrar el trabajo de su equipo de gobierno, encabezado por él mismo y su distinguida esposa Adriana González de Hernández, pero que está conformado por un verdadero ejército de gente noble y trabajadora, desde secretarios, jefes y directores, empleados de toda índole y obreros, los que finalmente son los que cristalizan muchas obras: todos, con un compromiso por la entidad que es digno de mencionar.
La administración que concluye deja muchas cosas que serán motivo de comentarios y reflexiones, así como el inequívoco juicio de la historia, que emana de la opinión ciudadana, alejada de pasionales comentarios partidistas o con una tendencia política. Éste es un juicio que surge de la gente que ha sido beneficiada o no, de esa que ha pedido obras por doquier y que ha visto que sus necesidades están cubiertas.
Siempre, insistimos, habrá voces a favor y en contra, pero por más que se quiera ver la obra realizada en el sexenio de buena o mala fe, las cosas están ahí, y no se pueden ocultar.
Y recordamos algunas anécdotas vividas a lo largo de cinco sexenios en giras y eventos de los gobernadores, en las que la voz popular decía algunas cosas chuscas, buenas y malas, o de repente, llevaban a cabo un juicio muy estricto, quizá más de lo justo.
Una larga lista de invitados estará presente en el Polyforum Victoria, entre las que se cuenta a políticos de primer nivel, pertenecientes, por lógica, al Partido Revolucionario Institucional, dado que otras personas de ideología distinta no han podido asimilar el éxito de un gobierno de extracción priísta.
Y no es, pensamos, tiempo de estar recalcando que si un gobernador es priísta o panista o inclusive perredista: los ciudadanos no vemos eso a la hora de las acciones de gobierno, y queremos resultados, que finalmente, es lo que importa a todos.
Los muchos resultados del presente gobierno que encabeza Eugenio Hernández Flores están a la vista, y seguramente, quienes no están convencidos de ello necesitarán salir a dar una vuelta por la entidad, para ver lo que se queda luego de seis años de intenso trabajo.
Cierto, hay asignaturas pendientes, pero qué podemos decir, por ejemplo, en materia de salud o educación, donde se logró una infraestructura vital para los más de 3.5 millones de tamaulipecos.
Y así, podríamos decir muchas cosas, pero es mejor escuchar a Geño, que seguramente convencerá con su discurso y realidades.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!