– Un maestro que eligió la risa de los niños
Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Llegó a Reynosa procedente de Chiapas en 1942 y desde entonces como se dice ha recorrido la legua, abandonó su profesión de maestro de escuela y hace 50 años asumió el personaje que le ha dado fama y prestigio en el mundo de los payasos, es “Rico Mac Pato”, que durante 35 años ininterrumpidamente fungió como anfitrión de Teatro del Pueblo en la Expo Feria de Reynosa.
Félix Gordillo Sánchez su verdadero nombre celebra la vida y lo que Dios le ha dado en sus 93 años de edad que hace unos días cumplió, aunque tienen 10 años que no trabaja en la Expo Feria de Reynosa, confiesa que ha sido invitado a eventos similares en varios estados de la república mexicana, en donde es toda una celebridad.
Hoy en día vive solo en un departamento de la colonia Las Delicias, hace 6 meses se le quemó su televisor y desde entonces no mira televisión, pasa los días caminando por la ciudad, su punto obligado de escala cuando la tarde empieza a caer es el café “La Estrella” o “París”, en donde suele merendar su café con pan y cuando hay dinero comer o aceptar la invitación de muchos de sus amigos que tiene.
Su paso y voz son cansados, pero se le ilumina el animo cuando se le recuerda a su personaje- viejo ya como el- “Rico Mac Pato” y se suelta hablando con lucidez y memoria fresca; “Empecé a trabajar en la Feria, cuando me invitó don Manuel Tarrega a principios de los 60´s y durante 35 años estuve trabajando cada año, además de viajar a otras partes del país a donde me invitaban a trabajar y con gusto iba.
Viajé por muchos lados y siempre como un embajador de la paz y la risa, los niños y la alegría me movieron a dejar mi trabajo de maestro y dedicarme de lleno a esto que es y ha sido mi vida”, dijo.
Refiere que en cada ciudad o estado del país a donde acudía siempre contó con las consideraciones de la fama de su personaje “Rico Mac Pato” que siempre fue un payaso amigo de los niños y feliz de los regalos que le dieron las risas de estos en sus presentaciones.
Evoca a su familia que se fue de su lado hace 25 años; “Todos ellos- mis hijos que fueron cuatro murieron en el terremoto de 1985 en la Ciudad de México-, solo se quedó y desde entonces alimenta ese amor de recuerdos y tristeza que lo embarga cuando dirige sus recuerdos a ellos, -ataja al reportero en la entrevista-, ya no me preguntes por que me pongo a llorar-.
Y así transcurre su vida sencilla, con enfermedades y achaques de la edad, pero con el espíritu fortalecido de alegría que solamente la plenitud de una vida como la suya puede proporcionar.