Quien tenga relación con alguna persona diagnosticada con diabetes mellitus sabe que es una enfermedad crónico-degenerativa que tiene consecuencias fatales en los casos en que se omiten los cuidados necesarios. Cierto, es una enfermedad incurable sin embargo, tiene la “ventaja” de ser totalmente controlable.
¿Qué se requiere? Los expertos consideran que cuando una persona tiene conciencia de este padecimiento puede evitar que lo sea, es decir, deja de ser un padecimiento para convertirse en una enfermedad. Se preguntará usted cuál es la diferencia: cuando uno padece diabetes es porque no hay control, porque las complicaciones crónicas y agudas aparecen y la calidad de vida comienza a mermar.
De todos es sabido que hay tres grandes pilares en este asunto: control médico, que incluye visitas al doctor, medicamentos, análisis y exámenes de laboratorio, así como un plan de alimentación adecuado y actividad física necesaria para no dejarse caer. La diabetes mata cuando no se le atiende en forma adecuada.
Y seguramente, por su trayectoria en el ámbito médico, el secretario de salud en Tamaulipas Norberto Treviño García Manzo entiende que hay una enorme necesidad de incrementar los cuidados. Al Estado le cuesta mucho dinero la gente con diabetes. Somos algo así como enfermos “caros” porque no hay nada que nos cure, y los cuidados completos resultan ser costosos, inclusive cuando se tiene servicio médico. Insistimos en el hecho de que al Estado le resulta muy caro tener pacientes con diabetes, porque, dicho sea con toda honestidad, no nos cuidamos lo que debemos y aparecen esas complicaciones que muchas veces incluyen hospitalización.
Hay que ver la cantidad de gastos que se generan por este concepto tan especial. Los males del nuevo milenio se circunscriben a la obesidad, diabetes e hipertensión, sin dejar a un lado el cáncer, SIDA y otras enfermedades cuyo control es también muy costoso.
Pero tenemos la certeza de que los gobiernos estatales y federal no debieran gastar tanto dinero en quienes somos diabéticos. Las hospitalizaciones y amputaciones, las diálisis y problemas de retinopatía se pueden alejar de nuestra existencia siempre y cuando tengamos conciencia de ello y adoptemos los cuidados correspondientes.
Existen en la entidad una serie de acciones tendientes a disminuir estos problemas de salud pública: un ejército de promotores entre los que se incluye a médicos, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, nutriólogos y otros profesionales de la salud participan en el equipo transdisciplinario, en aras de convertir la pandemia mundial en una enfermedad más.
No se puede evitar, eso lo tenemos muy claro, pero con una atención atinada se puede lograr retrasar los problemas que esto conlleva.
Cierto, son tres grandes problemas y podemos afirmar que el de la obesidad y sobrepeso constituyen la base de tantos casos que se convierten en una carga social, económica, emocional y demás.
A las familias nos resulta costoso tener a alguien que ha sido incapacitado por causa de la diabetes: amputaciones, ceguera o problemas renales son las principales afecciones de quien no se controla.
La administración estatal instituyó a la par con los programas federales que envía la Secretaría de Salud en México, el denominado “Chécate, toma el control” entre otras estrategias de salud.
¿Qué sigue? Tamaulipas avanzó mucho en esto de los diagnósticos y control de gente con diabetes mellitus. Ahora sigue afianzar las estrategias que se crearon y que, si bien es cierto que son costosas, resultan más baratas que tener a los pacientes complicados.
Hace falta una participación social conjunta, urgente y necesaria, para evitar que los diabéticos caigamos en estos problemas.
Los medios de comunicación y periodistas tenemos una enorme responsabilidad, sin embargo, no se puede dejar toda la carga a éstos ni a las autoridades estatales: la sociedad constituye la parte fundamental.
Usted sabe que la diabetes nos lleva a la discapacidad y mata si no hacemos el mínimo esfuerzo por evitarlo.
Dentro de los programas establecidos en la Secretaría de Salud en Tamaulipas, seguros estamos que el del control de pacientes diagnosticados será incrementado.
¿Dinero? Claro que cuesta, y mucho, pero insistimos: sale más barato que hospitalizar a quien cae por estos asuntos del descontrol, además de que afecta a su familia.
Es el tiempo de entender la gravedad del asunto y saber que cualquiera puede tener una enfermedad de este tipo, más, con los estilos de vida actuales.
Seguros estamos que la SST y la sociedad trabajaremos juntos en estos años, en aras de obtener una mejor y mayor calidad de vida para los nuestros.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!