Sociedad de padres pide retiro de vendedores de frituras

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Cynthia Gallardo Guerrero/EnLíneaDIRECTA

Altamira, Tamaulipas.- Aunque la Ley Antiobesidad en la que se establece no permitir la venta de productos denominados: “chatarra” a alumnos de nivel básico entró en vigor a partir del presente ciclo escolar; la Sociedad de Padres de Familia del Turno Matutino de la primaria “María Guadalupe Jaime Garza” se inconformó porque vendedores ambulantes acuden a la hora del recreo a instalarse en la acera del plantel a ofertar productos “chatarra”.

El presidente de la mesa directiva, Jorge López Villalón explicó que al interior de la escuela se retiró la venta de frituras, golosinas y refrescos, sustituyéndolas por fruta como lo son: jícama, pepino, zanahoria, palomitas, galletas de fibra, entre otras, pero consideró que acatar la medida para intentar captar recursos y mejorar la escuela no sirve de nada al persistir la instalación de los vendedores:

“Estamos trabajando conforme al reglamento, estamos vendiendo productos nutritivos a los niños se están haciendo unas campañas para que los niños consuman cosas nutritivas, hicimos una solicitud en donde estamos pidiendo que quiten a todos los vendedores ambulantes porque no se está permitiendo conforme a la Ley…es nuestra petición a las autoridades que retiren a todas estas personas es una burla a las autoridades mismas, son establecimientos definidos agarran sus carritos, los sacan y se ponen en la mallacorla”

Informó que desde el inicio del ciclo escolar los padres de familia solicitaron de manera verbal el retiro de los ambulantes pero al haber cambio en la dirección de la escuela enviarán un oficio dirigido a la supervisora de zona y al Sector Salud para que los apoyen:

“Vamos a mandar una copia a los del Sector Salud, aquí tengo un oficio redactado el cual se está dirigiendo con copia al Dr. Alfonso Álvarez Espinosa jefe de la jurisdicción sanitaria número 2 en Tampico, al Dr. Treviño García Manzo, Secretario de Salud en Tamaulipas”

Reconoció que también debe existir conciencia por parte de los propios padres de familia, aunque consideró que esto es algo complicado y difícil porque depende de cada uno de ellos, ya que no se les puede obligar a acatar la disposición con la que se busca evitar enfermedades crónico-degenerativas que a la larga podrían afectar la salud de sus hijos.