Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Recuento obligado

0

En definitiva, un gran número de municipios tamaulipecos estamos habitados por personas que no estamos acostumbrados a las temperaturas gélidas que vivimos durante la semana que finaliza, sin embargo, podemos decir que los daños ocasionados por el fenómeno natural no fueron tan desgarradores como aquella helada del año de 1983, cuando las hermosas fotografías y postales de fuentes y avenidas lucían sus trazos de hielo, anunciando una severa crisis en el sector agropecuario, además de los consecuentes daños en la salud de muchos.
Pero tenemos que acostumbrarnos a vivir en un sitio en el que los tiempos han cambiado: el frío será más frío, el calor mucho más intenso: habrá lluvias torrenciales más frecuentemente y así, cada uno de los cambios climáticos nos afectarán de manera enérgica, porque el planeta Tierra ha despertado de su letargo y reclama con violencia la serie de agresiones sufridas a lo largo del tiempo por los que habitamos y nos ufanamos de ser la única raza pensante, los que deberíamos dominar, pero al parecer, hemos tomado una mala decisión y estamos sufriendo las consecuencias.
Temperaturas gélidas en la capital tamaulipeca hicieron que nuestros hijos se quedaran en casa durante dos y hasta tres días por la baja tan pronunciada en los termómetros. Salir a la calle se convirtió en una acción meramente necesaria: lejos quedaron las ganas de ir a dar una vuelta a un sitio público o caminar por cualquiera de nuestras arterias.
El cambio climático ha llegado para quedarse y no es bienvenido, aunque sí estará ahí, latente siempre entre nosotros, ocasionando la serie de problemas al ser humano.
Una de las consecuencias se refleja en el estado de salud de las personas que sufrimos inconvenientes de tipo respiratorio, y que nos ha llevado a buscar el medicamento “barato”, que a la larga sale mucho más caro.
Veamos: con las disposiciones del sector salud en el sentido de no automedicarse, tenemos que acudir a consulta, y por lo mismo que estamos enfermos hay poca afluencia en los centros de atención públicos. Las consultas con médicos en el ámbito privado se convierten en un verdadero sacrificio económico, y posterior a la visita con su consecuente gasto, hay que visitar al farmacéutico que se queda con lo poco que quedaba de la quincena.
Cualquier medicamento cuesta un mundo de dinero hoy en día, y los laboratorios no han entendido cuál es su función social, y siguen haciendo como que nadie los escucha y los precios se incrementan a diario.
Ejemplos los vemos todos los días. Vaya usted a comprar cualquier medicina y dentro de un mes vuelva a hacerlo, y verá que hay un aumento inmoral en los precios que estamos pagando hoy en día.
No podemos afrontar este ritmo sin dejar a un lado el beneficio de recuperar la salud, sin lugar a dudas.
¿A dónde nos llevarán estas medidas? En definitiva, tendremos que recurrir a los trillados medicamentos genéricos, esos que realmente no sirven para mucho, porque está más que comprobado por los casos de miles de personas que no contienen realmente lo que dicen que tienen en sus presentaciones, ante la complacencia de quienes en el país se encargan de regular tan delicada actividad.
En el ámbito productivo, no se puede negar que las heladas dejarán problemas en el campo, aunque dicen los que saben que hay cosas positivas como es el hecho de que gracias a este tipo de climas muchas plagas se extinguen, al menos, por la presente temporada, que ya es ganancia.
Y las escuelas, vacías como una medida preventiva para evitar enfermedades en los menores, aunque para ello haya que sacrificar algunas horas de clases que, seguramente, no se repondrán, y obligarán a muchos escolares a tener que trabajar a marchas forzadas para que sus profesores puedan sacar a tiempo el programa. No importa si aprenden o no, hay que dictar para dar por vistos los temas y así ser merecedor a estímulos de la famosa carrera magisterial que ha servido de poco como aliciente para mejorar la calidad educativa no en el estado sino en México entero.
Y todo se junta con los fríos. Dicen los expertos y los sistemas meteorológicos que dentro de unos días entrará otro frente frío, por lo que es muy importante tomar las medidas adecuadas.
La recomendación de la Secretaría de Salud, en voz de su titular Norberto Treviño García Manzo es en el sentido de cuidar los cambios bruscos de temperatura, abrigarnos bien, cuidar a ancianos y niños, no medicarse sin la indicación del doctor, y sobre todo, atender a través de los medios de comunicación las recomendaciones que puedan surgir al respecto.
La fórmula la tenemos todos los que padecemos estos cambios climáticos, ahora solo resta poder seguir al pie de la letra lo que nos sugieren, lo que dicen quienes saben realmente del tema, y propiciar un cambio en los hábitos de los días fríos, para conjurar problemas laborales, educativos, productivos y de salud.
Todo está conectado a nosotros mismos, pero si no tenemos la suficiente decisión para establecer un cambio, de nada habrá servido tanta declaración, tanto boletín, tantas medidas preventivas, o tanto dinero gastado para que no tengamos problemas de salud. La solución somos nosotros mismos, hay que tenerlo siempre presente.
Comentarios: [email protected]

Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!