Maremágnum/Mario Vargas Suárez*La ¿Invasión?

La ¿Invasión?

Antes que otra cosa debo dejar en claro mi pesar por la muerte del agente norteamericano sacrificado en la carretera entre Querétaro y San Luis Potosí, a la altura de Santa María del Río, la “Tierra Mundial del Rebozo”.

Sin embargo no cierro los ojos ante la cruda realidad que los mexicanos vemos y comprobamos con estos lamentables hechos, que somos víctimas como nación, de la violabilidad de nuestro marco legal, cuando son atacados y asesinados dos policías estadounidenses en nuestro territorio.

Se afirma que eran agentes de inmigración y aduanas, por lo que estaban muy lejos de la frontera, amén de que su destino era la Cd. de Monterrey y venían de la capital del país.

El escándalo por el atentado a Jaime Zapata y Víctor Ávila ha sido mayúsculo, después que se comprueba que el auto traía placas diplomáticas y a pesar de ello fueron agredidos.

Lamentablemente no son los únicos agentes estadounidenses caídos en territorio mexicano, ya se tiene el registro de que por lo menos en la década de los ochenta, 1985 para ser precisos, Rafael Caro Quintero, ahora recluido en la Cárcel Federal del Altiplano, mandó asesinar a Enrique Camarena, agente de la DEA.

El asesinato casi cuesta a México un trastorno diplomático con los vecinos del norte, porque fue perpetrado en territorio mexicano y se comprueba las investigaciones sobre el narcotráfico que el gringo hacía en este país.

Las autoridades mexicanas de la época jamás aceptaron o negaron la tarea del agente Camarena, solo hubo declaraciones sobre la investigación del asesinato hasta que cayó Caro Quintero, aquél que incluso “…ofrecía pagar la deuda externa de México si lo dejaban en libertad.” dice Carlos Moreno de Excélsior en una nota periodística de la época.

Los periodistas mexicanos Jorge Fernández Menéndez y José Cárdenas insisten el denunciar la presencia de agentes norteamericanos en labores diversas de investigación y hasta espionaje en varias áreas de México.

No falta quién pregunte en los medios o en las pláticas de café, del porqué las autoridades federales permiten que agentes extranjeros se inmiscuyan en asuntos internos del país. También se insiste en que salgan a la luz pública los tratados, acuerdos o programas vinculados con la intromisión de agentes extranjeros en territorio mexicano.

Fernández Menéndez asegura que un grupo delictivo se inscribió en una “…escala muy importante contra instituciones y funcionarios del Estado… mientras otros han sido muy cuidadosos en no tocar, salvo casos muy particulares, a agentes estadunidenses. Hay grupos que han roto esa norma.

José “Pepe” Cárdenas que escribe para varias firmas editoriales inclusive para el Grupo Fórmula, asegura que en México existen por lo menos treinta y seis espías de la inteligencia gringa que trabajan contra el crimen organizado. ¿No son pocos?

Una de las dudas que los periodistas especializados en el tema es ¿Jaime Zapata –oriundo policía de Brownsville caído cerca de la capital potosina- será el Enrique Camarena de la década?

Desde luego que este es otro conflicto bilateral que no solo toca a la puerta, sino que nos la está empujando, porque las autoridades gringas están haciendo un escándalo, prueba de ello en monterrey y en SLP está ahora “plagado de agentes del FBI”.

También es lógico suponer la fuga de información en la embajada del país vecino porque les pegaron y directo, como ocurrió con Enrique Camarena, por lo menos así está registrado en ése expediente.

¿Por qué ahora podría ser diferente? El hecho es que el gobernador de San Luis Potosí Fernando Toranzo Fernández (2009-2015) atribuye el crimen a la delincuencia organizada, la PGR dice que no.

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