Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.-Durante su papado Juan Pablo II realizó 5 visitas a México, pero fue en su cuarta gira pastoral del 22 al 26 de enero de 1999, cuando utilizó el trasporte adaptado que se denominó “Papamóvil” y que hoy se encuentra en exhibición en la explanada de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México.
En el “Papamóvil” Juan Pablo II recorrió las calles de la capital del país, cuando vino en aquel entonces a impartir la homilía de Exhortación Apostólica “Ecclesia in America”, millones de mexicanos siguieron por televisión el traslado del “papamóvil” por Insurgentes y luego Reforma rumbo a la Basílica, en donde tres años después el 1 de agosto de 2002 presidió la canonización de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin.
La primera ocasión que Juan Pablo II vino a México fue el 26 de enero de 1979, en donde ofreció por primera ocasión una misa en honor de la Virgen de Guadalupe, desde entonces el Papa se declararía devoto de la fe mariana.
Han transcurrido desde aquella primera visita 32 años, pasaron 11 años para que regresara en mayo de 1990, cuando inició el proceso de beatificación de Juan Diego que Juan Pablo II concluyó en el 2002, antes, en 2003 hizo su tercera visita oficial a nuestro país, en aquel entonces a Mérida Yucatán, en donde presidió el Congreso Mundial de los Jóvenes.
Durante sus giras pastorales por México, Juan Pablo II siempre tuvo a su disposición el “papamóvil” que los transportó y llevó a cada uno de sus destinos en sus giras pastorales en tierras aztecas.
Hoy, la unidad motriz se encuentra “jubilada” y se exhibe al publico en la explanada de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, se puede observar en el camión los estandartes oficiales del Vaticano, una imagen de Juan Pablo II y el amplio sillón adaptado- también- pues en su ultima estancia en 2002 el religioso ya mostraba cansancio y efectos de sus enfermedades (hipertensión arterial por su edad, diabetes y parkinson), el 2 de abril del 2005, el Papa más longevo que había tenido el mundo en el siglo XX fallecía en el Vaticano a la edad de 85 años.