En Tamaulipas hay 845 mil 227 mujeres que son madres y hoy están de fiesta

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– Día de la madre: celebración colectiva

Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- Hoy es Día de las madres, tradición que fomenta el amor a las mujeres como creadoras de vida…
Es día de fiesta, desde temprana hora las mañanitas, las felicitaciones a granel dan cuenta de que el 10 de mayo no pasa desapercibido; y para el festejo no aplica la crisis y aunque el regalo no sea más que un abrazo y una llamada por teléfono, en el sentir colectivo permea la alegría y la emoción.
Estadísticamente en Tamaulipas existe una población de un millón, 219 mujeres de 12 años y más, de ellas, 845 mil 227 han tenido al menos un hijo y de acuerdo al Consejo Estatal de Población, las tamaulipecas tienen en promedio 2.22 hijos.
En lo referente a la situación conyugal de las madres tamaulipecas; 183 mil 799 viven en unión libre, 257 mil 240 están casadas por el civil y religiosamente, en tanto que 235 mil 800, solo por el civil y seis mil 370 tienen vínculos por la religión.
También se destaca que hay 82 mil 400 mujeres viudas con hijos a su cargo, 26 mil, 351 divorciadas, 61 mil, 533 se encuentran separadas del marido; y hay 364 mil 253 madres solteras.
Parte de esta última estadística es Lourdes Martínez Alfaro, madre de cinco hijos, el más pequeño con síndrome de Dawn, quien comparte que este día Solo le pide a Dios lo mismo de cada mañana:
“Salud para mis hijos y tranquilidad para mi familia, como padre y madre que soy en mi hogar, no la tengo fácil, solo Dios sabe las que tenemos que pasar para sobrevivir…pero con todo y eso, no hay mayor dicha que ser madre, hoy me conformo con tenerlo todos a mi lado, aunque no alcance para el pastel”.
Por su parte para mujeres como Doña Tomasa Yepéz de la Colonia Moderna de esta capital le dé gracias a Dios que como cada año, su hijo Tomás se acuerde de ella y le cante su canción favorita desde los Estados Unidos donde radica desde hace 10 años:

-A mis 65 años de edad, es una emoción el 10 de mayo, pues aunque mi hijo me habla seguido, este día ya sé que desde allá estaré escuchando la canción de la “Lupita”, no es que Tomás sea mi único hijo, ya que tengo otras dos muchachas ya casadas, pero ellas viven aquí, y él viene cada cuatro o cinco años, es bien difícil, sentir la ausencia de un hijo, por eso cada diez de mayo, recibo mi regalo por teléfono, aunque claro que me manda mi dinerito para que me haga mi mole.

Narra que para una madre, es una bendición que sus hijos se realicen:

-Pero en este caso mi muchacho se fue bien joven para los Estados Unidos y yo no hago más que pedirle a Dios y a la virgen de Guadalupe que me lo cuide donde quiera que ande, me da tristeza que a sus hijas solos las conozca por foto, pero me consuelo pensando que a él le ha ido bien y cuando menos tiene trabajo.

De las 364 mil, 453 mujeres que con jefas de familia, una de ellas es María de la Luz Reyes, habitante del área de Pajaritos en esta capital.

Ella es jefa de familia y comparte que como tal no la tiene fácil:

-Ser mujer, ser trabajadora y ser jefa de familia es vivir en el filo de la desesperación, ya que en estos tiempos no hay sueldo que te alcance para lograr sacar adelante a tus hijos, que en mi caso son dos, una de 20 años y el más chico de 12, ambos son estudiantes y dependen al 100% de mí, que no tengo ni derecho de enfermarme, pues vivimos de mi sueldo, que bien que mal nos da para irla pasando.

Desde su punto de vista para las madres, jefas de familia, la vida es una lucha constante:

-Entre comida y el pago de servicios públicos se nos va todo el sueldo, los precios están por las nubes y eso se ve cada que se va a la despensa y las bolsas de mandado cada vez están más vacías; ojala que quienes pueden hacer algo por nosotras, pensarán en mujeres que como yo, todos los día nos levantamos a trabajar, sin importar que llueva, haga frío o esté
el calor de infierno por las calles que barremos, hay muchas cosas que necesitamos y una de ellas sería por ejemplo, que no cobraran tanto de luz y que para las mujeres solas hubiera algunas consideraciones.

Pero más allá del reto que significa sacar a sus hijos adelante, cuando María de la Luz, escucha la risa de sus hijos sabe que la vida vale la pena:

-Una mujer con hijos, aunque tenga que trabajar de sol a sol como es mi caso, no tiene más que agradecerle a Dios que en días como este, nos despierten los hijos con un beso, no importa que no tengan ni para regalaron una flor, con su sonrisa es suficiente.

Por su parte en este 10 de mayo, Doña Felicitas Martínez Germán, a sus 60 años de edad y económicamente activa, tiene motivos más que de sobra para ser una mujer feliz y agradecida:

-A mis años todavía ando activa, trabajo en el Poder Judicial, desde la cinco de la mañana ando de pie pero no me pesa porque siempre he sido el eje de mi familia, saque a cinco hijos adelante después de que mi marido se fue a Estados Unidos a trabajar, me dejo sola con mis chamacos y jamás regreso, solo Dios sabe todo lo que tuve que enfrentar pero valió la pena, todos mis hijos son de bien, me quieren y me reconocen y eso es mejor que el regalo más lujoso.

Hay mujeres también que como Juana María Mejía, del Fraccionamiento Luis Quintero, sus nietos son la luz de su vida:

-Además de los hijos, los nietos son una alegría para uno, si ellos la vida no sería completa y cada uno de ellos representa un motivo para festejar este día.

Testimonios van y testimonios vienen dando cuenta que más allá de la comercialización del llamado Día de las madres; de la fiesta y los regalos….Hay motivos de sobra para estar de fiesta.
La tradición de festejar a las madres comenzó en Estados Unidos en 1905, dice el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Sin embargo, la primera vez que se realizó esta celebración en México fue el 10 de mayo de 1922, luego de que el periodista Rafael Alducín publicara una convocatoria para celebrar a todas las madres mexicanas