Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Amalia

Su vida se distinguió por su colaboración en la política y la cultura mexicanas, en tiempos en que no existía la llamada “equidad de género”, ya que, en su lugar, se manejaba la capacidad de las personas, sin importar si fueran hombres o mujeres, pese a vivir en una sociedad machista, pero que entre muchas cosas pudo ofrecer a sus mujeres valiosas el lugar que la historia les ha reafirmado.
Amalia González Caballero de Castillo Ledón fue una de esas tamaulipecas ejemplares, una mujer mexicana que supo enfrentar su destino con arrojo y valentía, y que encontró el premio a sus múltiples esfuerzos.
Este viernes, el gobierno de Tamaulipas recordó a nuestra querida Amalia G. de Castillo Ledón –así es su nombre para efectos oficiales- en el 25 aniversario de su partida de este mundo. Amalia fue reconocida por un gran número de tamaulipecos. Su vida es y ha sido ejemplar, sin lugar a dudas.
Originaria de Santander Jiménez el 18 de agosto de 1888, estudió para maestra normalista en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, participando en el año de 1929 en la creación de la Asociación Nacional de Protección a la Infancia.
Promovió doña Amalia el arte dramático en todos sus niveles sociales: carpas y escenarios al aire libre, entre ellos el legendario e histórico Parque México. En las colonias populares abrió centros culturales, y dentro de las cárceles –hoy, pomposamente llamadas CEDES- estableció talleres de artes y oficios, y para las hijas de las reclusas fundó la escuela Héroes de Celaya en la delegación Azcapotzalco en el Distrito Federal, y organizó la primera Unión de Actores Teatrales Mexicanos.
Es pionera en la lucha por los derechos de la mujer: inquieta militante activa de la equidad de género, fundó doña Amalia el Ateneo Mexicano de Mujeres, mismo que presidió, y también fundó el Club Internacional de Mujeres, allá por el año de 1932, junto con mexicanas distinguidas: Luz Vera, Graciana Alvarez Del Castillo, Belén de Zárraga, Julia Nava de Ruizánchez, María Ríos Cárdenas, Otilia Zambrano y Josefina Velázquez, con quienes formó el Comité Femenino Interamericano pro Democracia, con la misión de apoyar y divulgar los principios de la política exterior de México.
Pero su existencia fue prolífica, ya que tuvo en su mente la cristalización de muchos proyectos de toda índole: organizó las guarderías para hijos de locatarios de mercados, y en el año de 1944 fue miembro titular del Seminario de Cultura Mexicana, realizando también los trámites para incorporar a la Comisión Interamericana de Mujeres –que luego presidió-, a la Organización de los Estados Americanos (OEA), y de 1946 a 1950 la representó ante la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas –ONU- . Ya en el año de 1945, cuando se registraba la Segunda Guerra Mundial, Amalia G. de Castillo Ledón participó en la Conferencia Mundial de San Francisco, interviniendo en la consagración de la igualdad de hombres y mujeres en la Carta de las Naciones Unidas.
Fue nombrada en el año de 1948 presidenta del Sector Femenil del Partido de la Revolución Mexicana –PRM- y presidió el Comité Coordinador Femenino para la Defensa de la Patria, y en el año de 1952 funda la Alianza de Mujeres de México.
Trascendente para México y para ella en lo personal fue cuando el presidente Adolfo Ruiz Cortines, el 17 de octubre de 1953 decretó el derecho de la mujer para votar y ser votada, iniciativa que Amalia impulsó con decisión.
Fue la hija de Santander Jiménez ministra plenipotenciaria de México en el año de 1953, y fue la primera mujer embajadora: Suecia, 1953, Suiza, 1957, Finalndia, 1959, Austria, 1965 a 1970 y Naciones Unidas, en el 1965.
Fue la primera mujer en formar parte del gabinete presidencia, cuando durante la administración del licenciado Adolfo López Mateos ocupó la subsecretaría de Asuntos Culturales, de 1959 a 1964.
También durante su gestión se crearon museos como el Nacional del Virreinato, el de Arte Moderno y el de las Culturas, así como también gestionó que siguieran las investigaciones en la zona arqueológica de San Juan Teotihuacan.
Fue doña Amalia en el año 1964 miembro del Consejo Consultivo de la Administración Pública Internacional de las Naciones Unidas, y en 1965 fue representante internacional de energía atómica, y en 1980, asesora de la Secretaría de Turismo.
Nos legó sus obras literarias como Cuatro Estancias poéticas y Viena, sitial dela música de todos los tiempos; Cuando las hojas caen -1929-, Cubos de noria, coqueta bajo el mismo techo, peligro-deshielo y la verdad escondida, en 1963.
Muere esta distinguida tamaulipeca el 3 de junio de 1986, a los 88 años de edad.
Ejemplar por donde se lea. Este viernes se llevó a cabo la emotiva ceremonia en el teatro que lleva su nombre, a donde llegaron las mujeres que hoy gozan de muchas de sus gestiones.
Vale la pena reconocer a una gran mujer. Gracias a Reynaldo García Martínez, director de Fomento Cívico del gobierno estatal, por su valiosa aportación.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!