– Aquella promesa incumplida
Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- En ocasiones la edad o enfermedades pueden provocar en los humanos desvaríos de la memoria e involuntariamente hacernos olvidar algunos detalles del pasado, sin embargo en la memoria electrónica y digital nada puede alterarlo y se queda ahí como testimonio perpetuo de aquello que especialmente deseamos conservar y traer al presente nuevamente cuando sea necesario.
Es el caso de aquel episodio de promesa jurada que como en las cartas amorosas, solamente quedo en buenas intenciones y ofrecimientos que después no solamente se olvidaron, si no que incluso abiertamente apelaron a equívocos o “erróneas interpretaciones”, cuando la memoria electrónica nunca miente.
El 8 de diciembre del 2010 con motivo de su sexto informe de gobierno, a unos días de entregar el poder y como una forma de despedida, Eugenio Hernández Flores, convocó a la clase política, empresarial y social a un evento de mensaje en el Polyforum de Ciudad Victoria, acudió a su llamado toda la familia priísta y una lista estelar de invitados foráneos, en donde sobresalían el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto y Humberto Moreira Valdez, gobernador con licencia alistándose para participar en la elección del PRI que consigue en marzo de este año.
La reportera de “Enlineadirecta.info”, Lupita Álvarez entrevistó a Humberto Moreira y este declaró sobre Gamundi y Eugenio Hernández Flores:-“Vine a Tamaulipas por cuatro cosas: primero saludar a los tamaulipecos, segundo a dar un aplauso a Egidio Torre Cantú (gobernador electo), tercero aplaudir a “Geño” que fue un extraordinario gobernador y vine por Gamundi ya nos lo queremos llevar”, ofreció.
Reveló que el PRI nacional estaría muy “tamaulipeco” con la incorporación de los ex gobernadores Manuel Cavazos Lerma y Eugenio Hernández, así como Ricardo Gamundi Rosas, pero de los tres, solo Cavazos Lerma consiguió puesto en el CEN del PRI como secretario de Elecciones.
Y respecto de Ricardo Gamundi, el dirigente nacional del PRI presumía de su colaboración y lo vendía como un producto codiciosamente anhelado y finalmente obtenido: “Le dije a mi amigo Gamundi, lo comente con mi amigo Egidio y con mi amigo Eugenio que para nosotros iba a ser un gran respaldo tener con nosotros un hombre como Gamundi”, afirmó.
Todavía después de aquel evento de mensaje de Eugenio, reporteros entrevistaron a Moreira y le cuestionaron sobre si pensaba invitar a colaborar al aun gobernador y a Gamundi en su estructura partidista y casi de inmediato como programado para contestar, Moreira comprometía: “Claro que estarán con nosotros, que se preparen que no descansen mucho, por que se van con nosotros a trabajar, ya”.
Todo eso fue el 8 de diciembre pasado, apenas 6 meses después, aquellas promesas, elogios y lisonja desparramada a favor de Gamundi y Eugenio se convirtieron en motivo de defenestración, odio, rechazo e indiferencia.