Maremágnum/Mario Vargasuárez *Los engaños de Elba Esther

A nivel Tamaulipas se está desencadenando una polémica muy fuerte sobre el Concurso Nacional de Ingreso al Servicio Educativo, sus antecedentes y consecuentes hacen víctimas a funcionarios de la Secretaria de Educación del estado y de refilón a las autoridades locales del SNTE.
Por un lado, la doña de Comitán asegura que los maestros podrían obtener una plaza si solo sacaran 30 de 180 reactivos que tiene el examen. Aunque el dicho sea cierto, la realidad no lo es, porque sin datos oficiales se juega con números y solo en esta entidad norteña se concursarán 128 plazas y todo mundo sabe que son mas de mil 500 egresados solo en esta generación, más los acumulados de los años pasados.
Tamaulipas tiene aproximadamente 25 escuelas formadoras de maestros de Primaria, Preescolar, Especial, Educación Física, Educación Media, Especial y Telesecundaria, solo a nivel licenciatura.
Elba Esther Gordillo sabe que su expresión no se apega a una realidad porque declaró hace un par de años “…las escuelas normales son fábricas de desempleados… mejor vamos convirtiéndolas en escuelas de turismo…” La chiapaneca no es tonta ni irreflexiva, sabe lo que dice y hace.
Nadie duda que las jugadas “maestras de la maestra” han sido realmente sorprendentes en el campo de la política nacional con el PRI, el PANAL, el PAN, los gobernadores, los diputados, senadores y hasta con la grey eclesiástica.
El problema central es para las entidades como Tamaulipas porque las 128 plazas si que sirven, pero no solucionan la falta de maestros en las escuelas.
La Secretaria de Educación de Diódoro Guerra Rodríguez está ideando algunas estrategias para la solución de problemas, pero de plano, no podrá regresar a los profesores que teniendo su plaza, estén amparados por las leyes como en el caso de incapacidad permanente o los Acuerdos Presidenciales.
Es cierto que debe haber muchos maestros comisionados en la misma Secretaría de Educación, pero son docentes que realizan tareas administrativas y que al mismo estado no le cuestan porque ese presupuesto es federal.
En el Gobierno del matamorense Tomás Yarrington Ruvalcaba (1999-2005) quiso poner orden en este sentido al intentar cambiar las plazas de maestros que estuvieran en la administración de la Educación a cambio de una plaza administrativa, pero no se pudo por asuntos de presupuesto y antigüedad, más que por oposición sindical.
Una realidad innegable es que muchos maestros buscan ser comisionados en las oficinas de la Secretaría porque es la única forma de lograr el retorno a sus lugares de residencia habitual, pero están ahí, ellos son los que hacen el trabajo administrativo.
También es cierto que existen “aviadores” como aquella señora que canta y cobra en el Instituto Tamaulipeco de la Cultura y las Artes, también está en la nómina de la UPV y por si fuera poco de identificó en la nómina de Normales. Así está desde el sexenio pasado. Con las actuales auditorias dicen ya la “cacharon” ahora haber si le ponen un “estate en paz”.
El problema del Concurso Nacional para asignación de plazas en Tamaulipas es fuerte y que conste, no se pone en tela de duda la aplicación de la Prueba, porque los medios hemos sido testigos de la limpieza del evento, pero los exámenes salen del estado sin calificar y es en la capital del país donde se dan a los triunfadores, pero ésa… ésa es otra historia, como dijera el comercial.
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