No es gran cosa aún, pero las lluvias han aparecido como un importante bálsamo para todos, sin embargo, los productores son probablemente el grupo de ciudadanos más agradecido con este recurso.
Ya muchas dependencias estaban proyectando la manera de pagar indemnizaciones por los daños que ocasiona la sequía tan prolongada que hemos vivido, cuando unas cuantas gotas nos hacen pensar un poco más positivamente.
Hemos vivido una difícil temporada debido probablemente al desequilibrio ecológico provocado por el hombre a través del tiempo y que ha propiciado que muchas especies desaparezcan, que haya más contaminación y una serie de problemas que hoy padecemos y auguran con un futuro más incierto en materia de clima y comportamiento de la madre naturaleza. Finalmente, ésta pasa factura al ser humano por tantas agresiones.
La temporada actual de huracanes comienza a hacer su presencia favorable en el territorio nacional y no solamente en Tamaulipas, sino en casi todo el país ha habido presencia de humedad por causa de las lluvias. Buena noticia, sin duda alguna, más, insistimos, para el sector productivo.
Debemos consignar que el gobierno del estado había comenzado a hacer las gestiones necesarias para los apoyos a productores; los hombres de la ganadería, en voz de sus dirigentes han emitido la voz de alerta en el sentido de que si no hay suficiente humedad, la crisis tomará cauces verdaderamente catastróficos, más que los que vivimos hoy en día y que tienen en crisis a la industria de la ganadería.
Productores del campo también han externado su preocupación por que se presentaba la nada grata posibilidad de una pérdida enorme de hectáreas de cultivo, principalmente sorgo y maíz, que son los “fuertes” fuertes en la entidad.
Pero esa semana han comenzado las primeras lluvias, y esperamos que se multipliquen, para que se pueda conjurar el peligro en cuanto a productividad se refiere. Llamaba la atención el hecho de que el miércoles por la noche y jueves por la mañana todos estábamos bastante contentos con la lluvia como pocas veces.
Desgraciadamente, no ha sido suficiente, pero lo anterior nos lleva a pensar en la necesidad de aprender a cuidar los recursos naturales y no naturales, porque habrá momentos difíciles en los que tendremos que aprender a vivir sin éstos.
La SAGARPA habla de 110 mil hectáreas afectadas por la sequía en nuestro estado, de las cuales, 20 mil se siniestraron y 90 mil no alcanzaron a ser sembradas por la falta de humedad. Recordamos cuando los productores del campo sabían perfectamente la duración de los ciclos y la manera en que debían responder. Hoy, gracias al rompimiento del equilibrio natural, suponemos cuando habrá humedad y lluvias, sin embargo, de ahí a que esto sea una realidad dista mucho aún.
En este sentido, el delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Pesca hace mención también de que si bien es cierto que la sequía ha afectado a prácticamente todos los sectores, no se puede calificar de grave porque ha habido pérdidas pero no un desastre. Claro, para algunos ha sido bastante malo, porque se han quedado sin nada, pero en términos generales, se ha salido adelante, con limitantes –muchas- pero no se ha dejado de avanzar.
Los miembros del gabinete del gobernador Torre Cantú que tienen injerencia en los aspectos de productividad agropecuaria hacen un balance para determinar la clase de apoyos, el monto y los probables beneficiarios en caso de que siga el tiempo poco propicio para el desarrollo de estas actividades.
La presencia de huracanes, tormentas tropicales y demás nos ha permitido tener un poco de agua en el estado; en otras entidades ha habido inclusive inundaciones y otros, sin embargo, experimentaron un poco, muy poco de lluvias, que si bien es cierto que refrescaron en mínima porción, no son suficientes para alimentar a la madre tierra para que nos regale los cultivos y demás a que nos tiene acostumbrados.
Cierto es también que al aparecer las lluvias inmediatamente se pone de manifiesto el temporal en las calles y avenidas: el pavimento se levanta, aparecen baches por doquier y hay que instrumentar programas emergentes de bacheo. Es la parte que la autoridad municipal debe resolver en cada etapa como la de las lluvias de estos días.
Nosotros deseamos sinceramente que el intenso calor que hemos sufrido en estos últimos meses sea más leve, que haya un poco de clima fresco, porque la verdad es que nos urge a prácticamente todos, y por otra parte, quisiéramos que las gestiones de diputados y senadores tamaulipecos fructifiquen en el sentido de obtener una menor tarifa eléctrica. No se puede vivir sin abanicos o aparatos de aire acondicionado; las temperaturas no nos permiten estar sin el uso de tecnología para refrescar.
Pues el caso es que ya hay presencia de precipitaciones pluviales y es una magnífica noticia para casi todos los que hemos batallado con las temperaturas que, aparte de hacernos pasar malos momentos, nos llevan a tener probabilidades de tener que cargar con enfermedades respiratorias. Cuidado con todo esto, que es parte de la temporada de lluvias.
Comentarios: [email protected]
Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!