Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.-La tensión y el devenir de los días en la víspera del aniversario- el primer año- del sensible fallecimiento de su hermano, pero sobretodo la tristeza combinada con la furia de no castigarse a nadie de los responsables que le arrebató a su hermano, su pequeño hermano, hicieron que el gobernador del estado, Egidio Torre Cantú rompiera en llanto durante la ceremonia de homenaje luctuoso organizado por el Partido Revolucionario Institucional.
Solo hasta ese momento intimo y efímero con su familia, su esposa, María del Pilar González de Torre, su cuñada, Laura Graciela de la Garza de Torre, viuda de Rodolfo, sus sobrinos, Paulina, Laura Graciela y Rodolfo, pudo el mandatario desbordar sus emociones personales y llorar al hermano querido y arrebatado en forma violenta y sin razón.
Aunque el gobernador Egidio Torre Cantú fue acompañado de amigos, funcionarios colaboradores, dirigentes del PRI, organismos, legisladores, etc., no impidió que en esa circunstancia de solidaridad de muchos que apreciaron a Rodolfo Torre, afloraran los sentimientos y llorara emocionado cuando se dirigió un aplauso al político desaparecido y al develar su estatua de bronce que fue colocada en la explanada del PRI.
Visiblemente emocionado, Egidio Torre no contuvo el llanto y sensible a las muestras de respeto y dolor por la ausencia de su hermano, desbordó su pena por unos momentos, uniéndose en la muestra colectiva del pesar y tristeza que compartió con los amigos, y colaboradores que acompañaron a Rodolfo.
Y nuevamente se recuerda aquel emotivo, y triste mensaje que dirigiera el 29 de junio de 2010, apenas unas horas después de la muerte de Rodolfo Torre, con motivo del homenaje de cuerpo presente que el PRI organizara en honor del candidato caído.
Egidio Torre fue el orador a nombre de la familia y a continuación se reproduce aquel mensaje que este día con motivo del aniversario de su primer año de ausencia física, sigue calando hondo en el ánimo de los priístas y muchos tamaulipecos:
Nos partieron el corazón, nos arrancaron el alma, expresa el hermano del candidato del PRI
Señoras y señores, en este mundo en que vivimos hay cosas que no se valen, más bien, no deberían ser en la vida.
Lo que pasó ayer, es una de ellas.
Nos partieron el corazón, nos arrancaron el alma.
Si Tamaulipas y México están agraviados, imagínense cómo estamos nosotros.
Si Tamaulipas y México tienen coraje, imagínense cómo está mi padre, cómo está “Beba”, cómo están sus hijos, cómo estoy yo, Rodolfo era mi hermano, mi pequeño hermano, tengo el alma rota.
Sin embargo, hoy no quiero, al menos hoy no, hacer de reclamos.
Pensé en leer una semblanza de Rodolfo, pensé en dar una biografía.
Me imagino que nuestros amigos de los medios, en los días por venir darán cuenta de eso.
En lugar de eso les quiero comentar lo que la biografía de Rodolfo no dice.
La biografía de Rodolfo no dice que fue un hijo que veneró a su madre y a su padre, eso a mí me consta.
La biografía no dice que fue el mejor esposo, que fue el mejor padre para “bebita”, para Paulita y para Rodolfo y que dedicó su vida a hacerlos felices, eso no lo dice la biografía, a mi me consta.
La biografía de Rodolfo no dice que fue el mejor hermano para Ana María, para María Eugenia y para María del Consuelo y eso, amigos, también me consta.
Que tuvo también mucho respeto y amor para mi esposa, para mis cuñados, y eso también me consta.
Se fue el mejor de los amigos, el más generoso, que siempre dio lo mejor de sí,
Y eso a todos ustedes les puede constar.
Ese era Rodolfo, yo no creo en las casualidades, Rodolfo nació el día del amor y la amistad, por algo fue, era un hombre bueno y palabra, la biografía de Rodolfo no dice que con Tamaulipas tuvo un sueño, que un día quiso llegar a gobernar Tamaulipas, para llevarlo a nuevos estados, para llevarlo a nuevos horizontes, en donde el cielo fuera el límite.
Sin embargo, los sueños se truncan, los sueños se rompen y hay unos sueños que inclusive terminan siendo pesadillas.
Lo que tampoco no dice la biografía de Rodolfo, es que fue mi gran héroe, que fue mi amigo Rodolfito, mi hermano y que lo quise como nunca.
Hace algunos días estuvimos aquí, con muchos de ustedes, acompañamos a Rodolfo y presentó su visión de Tamaulipas, presentó su documento que el llamaba, Mis compromisos para el Tamaulipas que todos queremos.
Los sueños se rompen, los sueños se interrumpen.
Hoy, con el corazón en la mano, yo les pido a todos que el sueño de Rodolfo no se rompa, que no se interrumpa, demos todos nuestro mayor esfuerzo y más por lograr el Tamaulipas que todos queremos y para lograr el México que todos queremos.
Viva Rodolfo.