No solo es en Victoria, dicen las voces autorizadas que las extorciones telefónicas se están presentando en todo el país y las llamadas delincuenciales están saliendo de penales de Chihuahua, Durango, Guerrero, etc., pese a los esfuerzos policiales, la ciudadanía no denuncia en la mayoría de los casos.
En Tamaulipas ya son cientos de familias las que han sufrido no solo la extorción, sino la angustia de saberse vulnerados, se saberse presa de un grupo de gente que afirma categóricamente los están vigilando y al utilizar lenguajes soeces, duros, enérgicos, a gritos, hacen presa de pánico a cualquiera. Utilizan la psicología del miedo para obtener terror.
Para lograr lo anterior hace falta la combinación de dos factores: Uno es el aparatito llamado teléfono, que fue creado con el noble propósito de acercar las distancias, no para delinquir. Dos: Un incauto –no importa la edad, solo que posea información y ellos saben la fórmula para obtenerla.
Paco –nombre ficticio- un bachiller de 16 años de edad, buen estudiante y aficionado al fútbol, anda de novio de Linda, una adolescente de 15 años, estudiante del mismo plantel preparatoriano.
Los padres de ambos adolescentes están conformes de esta relación al grado que admiten a uno y a otro en su respectiva casa, convidándolos a comer y pasear junto al resto de la familia.
Una tarde Paco, se encontraba esperando a Linda en su casa cuando sonó el teléfono y a él se le hizo fácil contestar. Del otro lado de la línea le preguntaron por el nombre de una persona y al responderle que no estaba –se referían la madre de Linda- preguntaron que si ese era el domicilio, se lo dijeron y Paco aceptó ser ahí.
La siguiente pregunta fue quien era él y contestó que el novio de Linda. De inmediato le preguntaron por ella y dijo que venía en el microbús de la universidad y de inmediato preguntaron por el numero celular de la madre de Linda.
Bajo la amenaza de matar a sus padres a Paco le ordenaron salir de la casa rumbo al jardín más cercano y éste preguntó que si al de la “Luther King”, la respuesta fue afirmativa, debía llevar un celular cuyo numero también les proporcionó.
El manejo de la Psicología del miedo es dominado por los delincuentes en una forma magistral, porque logran su objetivo de tal manera que a Paco le sacaron toda la información de números telefónicos de sus padres, de los de linda, de los abuelos, de ellos mismos y al bachiller lo trajeron –por medio de las llamadas telefónicas- paseando por toda la capital de Tamaulipas desde las 2 de la tarde hasta las 9 de la noche.
A las familias de ambos les dijeron que a Paco lo tenían secuestrado y que a la chica la traían vigilada, que en el momento de la llamada a la madre la chica iba en un microbús que venía de la universidad. Es decir, estaban usando toda la información dada por Paco.
La desesperación familiar les llevó a depositar, en esas tiendas que manejan envíos de dinero, poco más de 110 mil pesos, conseguidos de todas formas, hasta del remate de los autos americanos que recién habían legalizado.
“Tengo una llamada perdida de ése número” es otra de las tácticas para sacar información, porque alegan que del número telefónico de la casa se hicieron llamadas amenazadoras y ésa es la táctica para sacar lo que quieren.
Tenga cuidado, haga caso de los mensajes que oye y ve en la radio o en la TV y hágase de la cultura de la denuncia, tenga la seguridad que las autoridades le van a auxiliar pero no permita que el miedo le domine, ya que está demostrado que es muy mal consejero y los delincuentes saben esto. Esa gente sin haber ido a la escuela son buenos psicólogos.
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