Padres llamados a la lucha contra la obesidad infantil

Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- La obesidad infantil en Tamaulipas no es cuestión de buenas intenciones, sino de atención y participación real de todas las partes involucradas opinan padres de familia, activistas y funcionarios relacionados con esta lucha que debe ser vital, pues hay constancia que apunta de que tanto la obesidad como el sobre peso están dejando una estela de enfermedad, depresión, calidad de vida y a veces hasta de muerte.

Para el Director de la Clínica contra la obesidad infantil, Doctor José Hugo Yépez Álvarez no es tiempo de lamentaciones ni mucho menos de culpas, sino de ponerse en activo y sobre todo reconocer que el quitar la venta de comida chatarra de las cooperativas escolares es solo un mejoralito para un padecimiento terrible que requiere la participación de la familia, de los maestros, de las instituciones:

“Estamos en vacaciones, por ejemplo, en estas temporadas muchos padres, interrumpen la asistencia a la clínica, lo que repercute en el tratamiento y es que en esta lucha es determinante la participación de los padres de familia, pero puede haber mil programas pero si ellos no se puede lograr mucho, porque es en la casa en donde empiezan los buenos o malos hábitos, en CLI-OB-IN (Clínica de Obesidad Infantil ) es estimulante como los padres se involucran y fortalecen el ánimo de los pequeños que llegan a nosotros después de ser canalizados por el Hospital Infantil de donde son remitidos una vez porque llegaron con alguna enfermedad relacionada , incluso al borde de la diabetes.

Cabe mencionar que la Cli-Ob-In (Clínica de Obesidad Infantil) dependiente de la Secretaria de Salud se ubica en el Hospital Infantil recibiendo a menores de 6 a 17 años con problemas de sobrepeso u obesidad, se conformar grupos para identificar y modificar los factores de riego a enfermedades crónicas, así como el que adopten estilos de vida saludables.

” Se incluye actividades enfocadas a la integración de los grupos, la historia clínica y exploración física del menor, aunado a la toma de muestras para la detección de alteraciones relacionadas con el sobre peso y la obesidad” comparte el Doctor Yépez Álvarez.

Agrega que las actividades programadas son recreativas, físicas y deportivas, y deben asistir con la familia.

“Hay un plan de acción muy concreto que incluye la orientación nutricional, el manejo del estrés, ansiedad, depresión y autoestima; la detección y atención de las alteraciones metabólicas, los cambios de vida saludable en familia, además de las acciones físicas debidamente supervisadas y encaminadas a promover el movimiento y la integración de las familias mediante actividades recreativas” concluye.

En este contexto Alma Martha Sánchez de Lavín, madre de Gustavo, comparte su experiencia haciendo votos porque otros padres de familia no cierren los ojos ante una realidad que duele y lástima porque representa una pesadilla para los niños que la padecen:

“A mí nadie me lo cuenta yo lo viví; cuando el doctor me dijo, “ahorita no es momento de preocuparse sino de ocuparse “, ahí me cayó el veinte de lo que estaba pasando con la salud de mi hijo, afortunadamente vimos el foco rojo, conscientes que lo que estaba en juego era la salud de mi hijo, a quien lo hemos acompañado en todo el tránsito de recuperación, dejamos lo que tengamos que hacer para estar con él, y no solo hablamos de kilitos demás sino de cambio de hábitos desde la casa ya medimos hasta la sal que nos comemos, la comida chatarra cuando nos involucramos en algo tan vital como ni se diga no solo física sino emocional,

El llamado a la reflexión es no esperar a no esperar a visitar a los hijos al hospital:

“En un mundo que parece de locos y que como padres a veces no tenemos tiempo ni para nuestros hijos, es el momento de hacer un alto para que no se tenga que llegar a eso, debemos de ocuparnos de la salud de nuestros hijos, de nuestro bienestar, en mi caso no mido en los kilos bajados el bienestar de mi niño, sino en su cambio de mentalidad, a sus nueve años se está reprogramando y a nivel familiar todo esto a sido una enseñanza, todos juntos estamos aprendiendo.

Menciona que en ocasiones los padres no quieren ver el riesgo:

“En nuestro caso, al principio mi hijo era el niño bonito, preciso , sano, sonrosado�de ahí paso a la admiración de como comía, lo hacía como si fuera concurso, todo para nosotros se hizo normal, nunca le dimos la importancia debida , pero de ahí a la amarga sorpresa cuando fue a dar al hospital para hacerle unos exámenes en donde sus niveles de colesterol, tlisgiseridos todo estaba rebasado, saberlo en riesgo fue terrible pero en medio de toda la angustia dimos con la cli-ob-in que es una maravilla, como familia nos a fortalecido, y junto con Gustavo estamos venciendo el problema,. que no solo era del él, quien nos está dando una enseñanza de vida”

Por su parte para Carlos Santamaria Ochoa, presidente de “Vive con Diabetes” A.C. quien no duda en afirmar:
“La Obesidad infantil es la madre de muchas enfermedades, sobre todo de la diabetes y la hipertensión, pero si no nos ponemos en acción, lo peor está por venir, ya que niños obesos nos hablan de un futuro nada promisiorio en cuestiones de salud, por eso desde cualquier trinchera padres de familia, maestros, directivos y ciudadanos en general debemos de trabajar en el fomento de una alimentación adecuada no sólo para los menores, sino para la gente en edad productiva y las personas de la tercera edad”.

Consideró que independientemente de las cifras oficiales que son alarmantes con los 30 mil nuevos casos detectados de las enfermedades ya mencionadas; la situación real es peor:

“De acuerdo a las estimaciones que a nivel global hace la Organización Mundial de la Salud, se dice que en promedio el 10 por ciento de la población enfrentan problemas de hipertensión y diabetes, y un porcentaje de ellos tienen el padecimiento sin tener conocimiento, y en consecuencia no asumen las medidas necesarias para controlarlo”,

Agrega:
“Si nos basamos en estas estimaciones estamos hablando que tan solo en el municipio de Victoria con sus más de 300 mil habitantes, serían 30 mil las personas afectadas, lo que resulta sumamente alarmante, pues tal cantidad de enfermos amerita más medicamento y una mayor infraestructura de salud”.

Desde su experiencia considera que es en las escuelas y desde el seno familiar donde se generan los hábitos alimenticios:

-Tanto a nivel familiar como escolar debemos trabajar en un solo sentido: la alimentación sana de los menores, ya que en ellos les va la salud, la prevención de la obesidad y las enfermedades que de ella se derivan y nos guste o no, todo empieza en casa.