Llama mi atención una nota del periodista David Zárate Cruz donde afirma que desde el Congreso del Estado están llamando a los padres de familias de las escuelas públicas del estado para sumarse a los mil 200 amparos que se solicitarán contra el pago de cuotas impuestas por las Asociaciones de padres de familia.
¿Quién puede favorecer tal acción que no solo contradice un acuerdo de las Asociaciones de Padres de familia legalmente establecidas sino que arenga en contra del bienestar de los pupilos?
Lamentablemente no solo es por temporada, sino que el asunto de las cuotas escolares va tomando una apariencia más significativa porque es cierto que cada año los señores juzgadores están girando sus amparos ante ésos cobros, pero mi recomendación es tener cuidado por lo que se pide.
La misma nota periodística asegura que la petición se basa en el artículo 3° constitucional que a la letra habla de la gratuidad de la educación, pero los señores jueces al otorgar un Amparo, deben entender que educación “…es un proceso de aprendizaje y enseñanza que contribuye a la formación integral de las personas al pleno desarrollo de sus potencialidades, a la creación de cultura, y al desarrollo de la familia y de la comunidad nacional…”
En consecuencia hay tres elementos básicos de la educación son: Qué enseñar, quién aprende, quién enseña. ¿Para qué? Para formar al mexicano que el país necesita: En otras palabras, hablamos de Programas de estudio, alumnos y maestros.
El Plan y los programa de estudios los elabora la SET; la materia prima son los alumnos; y los maestros son formados y pagados por el Estado, por lo que el cobro que los padres de familia NO se hacen ni para el pago de maestros ni para elaborar programas.
El pago de cuotas escolares tiene la finalidad de hacer que el proceso educativo sea más eficaz y confortable. Imagine una escuela sin vidrios, focos, toda sucia por falta de materiales de aseo y limpieza, sin pintar, con instalaciones sanitarias defectuosas.
La periodista Daisy Verónica Herrera Medrano logró una entrevista con el Profesor Arnulfo Rodríguez Treviño, líder de los maestros tamaulipecos, quien asegura “…mientras el Estado mexicano no se haga cargo al 100 por ciento de las necesidades de las escuelas públicas del país, el cobro de las cuotas escolares no podrá desaparecer…”
Cierto que algunas mesas directivas de Padres de familia presionan a los maestros y directivos para “detener” documentos oficiales o impidan la entrada de alumnos al plantel, pero los docentes saben que están actuando mal y las llamadas de atención –verbales o por escrito- deben ser en privado, según lo establece la misma normatividad de la SET.
Desde luego que los padres de familia podrán recurrir a las instancias que deseen, pero si queremos que nuestros hijos estén cómodamente sentados, entonces hay dos alternativas, o exigimos al gobierno mesabancos o pagamos las cuotas para que los padres de familia los compre y todo para que se sienten los niños.
Hay formas de regular las acciones –incluso financieras- de los padres de familia solo hace falta revisar la normatividad vigente y entonces el asunto podría enderezarse sobre todo para tener un control eficaz de los dineros que ahí se manejan.
No es de extrañar que alguien desde el congreso esté “moviendo el tapete” a las autoridades educativas y eso finalmente es lo que se llama manipuleo.
Esto de la cuotas escolares no valla a caer en el manipuleo mediático como el que se acaba de saber del “líder” de los amarillos locales cuando asegura que solo la Alcaldesa de su partido es la única que ha estado trabajando y solo ella merece ¡¡¡vacaciones!!!
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