Otros municipios sí cumplieron norma del SNSP

Matamoros, Tampico y Valle Hermoso.

Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas.- Acostumbrados la mayoría de los columnistas y algunos reporteros a visualizar siempre solamente un lado de la información que proviene del centro del país y recurrir al linchamiento popular contra el gobierno federal panista, asumiendo una defensa oficiosa a favor del gobierno estatal que presumen como “agraviado” ante recortes presupuestales, la mayoría de los medios se dedicaron a “lamentar” el nuevo “ataque” contra el estado al suspender la partida presupuesta en materia del Subsidio para la Seguridad Pública en los Municipios (Subsemun).
Sin embargo, casi nadie de esos analistas o reporteros se tomaron la molestia de consulta la información completa dada a conocer el pasado fin de semana por el Secretariado del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en donde se informa que ha diferencia de municipios que no cumplieron y en consecuencia no recibieron la segunda ministración de recursos del año, hubo otros que sí cumplieron.
Matamoros, Tampico y Valle Hermoso, son municipios de Tamaulipas que cumplieron con la norma legal del Subsemund y en consecuencia recibieron participaciones económicas por 3 millones de pesos respectivamente lo que suma un total de 9 millones de los 376 millones de pesos que apenas este 7 de agosto el SNSP depositó a 49 municipios del país.
Como suele ocurrir apenas trascendió la información y de inmediato salieron columnistas y reporteros ferozmente a “defender” al gobierno estatal y los municipios y satanizar al gobierno federal, observando “intereses electoreros o malignos” en la decisión de suspender recursos federales, cuando el fundamento es que no se cumplieron las normas jurídicas para recibirlos.
Actualmente- por ejemplo- en Tamaulipas hace 8 meses inició la administración estatal y desde entonces los programas de apoyo económico a adultos mayores, discapacitados y de becas escolares, como alimenticios, no se han reactivado y pese a los reclamos de miles de familias y funcionarios estatales desesperados ante la falta de argumentos para justificar la tardanza, ello no ha merecido un solo comentario o critica de esos medios y columnistas tan celosos del cumplimiento del servicio público.