Carlos Santamaría Ochoa
Nuestros riñones
Hay órganos que al parecer están de moda porque todo mundo habla de ellos; no podemos decir que uno u otro es más importante, dado que tienen funciones específicas que se deben atender. Los órganos del cuerpo humano son especiales y como tales debiéramos tratarlos, sin tanta agresión, como sucede con los riñones, a los que se considera como el filtro natural de toxinas y otras sustancias nefastas que acumula el cuerpo.El secretario de salud en Tamaulipas Norberto Treviño García Manzo ha manifestado en más de una ocasión su enrome preocupación por la cantidad tan desmedida de pacientes que tienen problemas de riñón, y por el coste que ello implica para el sector salud.Debemos entender que la secretaría de Salud maneja un enorme presupuesto, pero una parte muy significativa se gasta en atención a padecimientos renales, y no es que estemos en contra, pero mucho de ese dinero no se debía gastar en causas como la que se padece, porque son conflictos de salud que se pueden prevenir.Y ese dinero que la SST destina a atención nefrológica bien podría reorientarse a madres adolescentes, a pequeños con problemas de nutrición, y a una serie de enfermedades que con más recurso alcanzan mayor cobertura.Los datos son fríos y fuertes: casi 8 mil personas esperan en nuestro país un trasplante de riñón, y se habla de unos 140 mil casos de insuficiencia renal crónica, aunado a los casi 70 mil con insuficiencia renal avanzada; muchos de éstos, requieren procedimiento de diálisis peritoneal o hemodiálisis, que no es más que un procedimiento mecánico para la eliminación de toxinas.La mayoría de pacientes andan rondando los 50 a 80 años; los jóvenes también se enferman de esto, pero afortunadamente, son mucho menos.60 por ciento de los casos necesitan un trasplante, se llevan a cabo mensualmente unos 10 a 20 mil procedimientos de diálisis.En México se llevan aproximadamente unos 2 mil 500 procedimientos de trasplante de riñón, pero estamos hablando de que hay más de 8 mil mexicanos que no tienen acceso a este beneficio que otorga la medicina, pero no hay el recurso necesario.Entre los síntomas que sugieren enfermedades del riñón están: exceso de líquidos, hinchazón en el cuerpo, cansancio, debilidad, problemas digestivos como náusea o vómito, comezón en la piel por acumulación de toxinas y muchos más.Entre los factores de riesgo, destacan la diabetes mellitus como principal causa, así como hipertensión y obesidad, aunados a la mala alimentación.Está en manos de cada uno de nosotros no padecer estas enfermedades, pero hay que trabajar muy fuerte para ello y no dejar la carga a la Secretaría de Salud.El secretario Treviño García Manzo ha exhortado a la población a extremar medidas de cuidado, porque finalmente, la secretaría, con el apoyo del gobernador Egidio Torre Cantú enfrentará el gasto, pero el daño físico y emocional, social y familiar, no hay forma de pagarlo o resarcirlo. Ese es personal y para siempre.Y además, insiste el secretario de salud tamaulipeco en que tenemos que hacer algo por mejorar nuestra calidad de vida, que la salud sea un privilegio de todos nosotros y que podamos alcanzar los niveles mínimos necesarios para tener una existencia con armonía y bienestar, que es la meta de casi todos.Los riñones constituyen un severo problema cuando están enfermos porque prácticamente se contamina todo el cuerpo y hay que llevar a cabo medidas urgentes.Es por ello que tenemos que ponernos la pila, entender que, si no actuamos en forma inmediata, vamos a padecer esta problemática, y la verdad sea dicha con todas sus letras: ¿Qué necesidad hay de ello?Comentarios: [email protected]